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El Guincho en concierto en Bilbao (Kafe Antzokia, 07–01–2011): paraísos alternativos

El viernes camino del Antzoki me sentía como ese náufrago que no sabe dónde va a terminar, no por desconocimiento de sus dos últimos discos Alegranza y Pop Negro, en los que estaba seguro que iba a basar su setlist, sino por descubrir (al fin) cómo era la puesta en escena de El Guincho.

Era su primera visita a Bilbao como tal, él mismo recordó que su anterior paso por aquí fue cuando era miembro de Coconot y tocó en un pabellón industrial para unas 6 personas. Supongo que es difícil asimilar que ahora todos los medios dentro y fuera de nuestro país hablen de él como la gran esperanza blanca. El Antzoki se llenó y el público estalló en un baile colectivo que hace mucho tiempo que no presenciaba. Un circuito, de una hora exacta de duración, por las islas más paradisíacas con breve parada en cada una de ellas para montarla.

Pablo salió acompañado de Aleix Clavera (bajo/sampler) y Borja Rosal (guitarra), ambos de Extraperlo y su sonido fue muy similar a las producciones que habíamos oído en sus discos, aunque en directo resulta aún más hipnótico. Comenzaron con la festiva ‘Kalise’ y tras un par de canciones temí que esos mantras a modo de bucles interminables resultaran tan repetitivos que todo el concierto pareciera igual, como si fuera una única canción.

Pero enseguida te das cuenta que no, que, una vez que consigues entrar en el caleiodoscopio de ritmos que nos propone, cada canción ofrece miles de matices diferentes, que a simple vista todas las playas pueden parecer similares pero cada una tiene su propia personalidad.

Con ‘Bombay’, una de las canciones indiscutibles de 2010, el público se rindió por completo y se dejó llevar por ese baile sensual que, en mayor o menor medida, todos llevamos dentro potenciado por los aires negroides de ‘FM tan Sexy’. La noche iba en crescendo y el ambiente festivo no dejaba de aumentar alcanzando niveles alarmantes. Una pena que no lo alargara un poco más ahora que tenía a todo el público completamente entregado.

Estrenamos año y nueva ley por la que a partir de ahora los conciertos serán sin humos, afortunadamente en esta sala se puede fumar en la especie de soportales que hay en la entrada en la que en todo momento parecía estar celebrándose una gran fiesta. Me da la sensación que algún adicto al tabaco y a las relaciones sociales ni entró. Acabamos de comenzar el año y ya hemos puesto un listón muy alto a superar en los próximos 11 meses.

Yo sigo prefiriendo su anterior disco Alegranza y de ahí que las canciones que más disfruté fueron ‘Palmitos Park’ y ese ‘Antillas’ con el que finalizó el concierto alcanzando el climax total. Antes recuperó ‘La verbena de los delfines’ de su antigua banda, Coconot.

Los hay que prefieren viajar en grandes cruceros de lujo con una pulsera de todo incluido y sabiendo perfectamente lo que te vas a encontrar, pero otros preferimos escapar de los catálogos de las grandes agencias de viajes buscando circuitos alternativos que exploren nuevos paraísos.

Pablo Díaz-Reixa es nuestro guía particular por todas esas islas desiertas, todo un especialista en descubrir asombrosos rincones y del que inevitablemente te haces colega. Aún me pregunto como un tío tan cercano y empeñado en derribar cualquier barrera que se pueda crear dentro y fuera del escenario, puede llevarnos a lugares tan lejanos con su música. Seguiremos viajando con él.

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