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Weezer — Weezer [Blue Album] (1994): talento, juventud y una fuerte melodía

El pasado sábado se cumplieron veinte años del debut de Weezer, Blue Album (Geffen Records), un disco que ha envejecido mucho mejor que sus creadores. Casi una decena de trabajos y sin embargo los primeros, concretamente en mi caso el Blue Album, son a los que siempre acabo regresando. Producido por Ric Ocasek (The Cars), el disco azul de los americanos fue uno de los mejores debuts (y discos) de los noventa. Un puñado de canciones con garra, mucha melodía y varios clásicos instantáneos.

My name is Jonas,
I’m carrying the wheel 

Thanks for all you’ve shown us
but this is how we feel

https://www.youtube.com/embed/VoAnLHSLHGQ

El exitazo era sólo cuestión de tiempo

Mirando con retrospectiva la carrera del grupo, se comprueba que Weezer no lo tenían fácil para mantener el nivel de sus primeros años, donde estaban especialmente inspirados, canciones sencillas pero altamente pegadizas. Sobre todo en sus dos primeros largos, antes de volver al ruedo con un decente pero inferior Green Album. La clave, como muy bien entendieron, el uso de la melodía, captar la esencia del pop y someterla a capas de severos barridos y guitarras afiladas, tan en boga aquellos años.

A esto hay que sumarle las composiciones de Rivers Cuomo, etiquetado de atormentado para siempre jamás (sobre todo a raíz de Pinkerton), enarbolando la bandera del teen angst, que para bien o para mal, funcionó a las mil maravillas. En el caso de Blue Album, en la primera semana apenas vendió 90 copias. Tuvieron problemas para pinchar el disco en emisoras comerciales, así que decidieron que el boca a boca hiciera su efecto. Es así como una de las responsables de Geffen en Seattle se quedó maravillada ante las canciones del grupo, por lo que lo fue moviendo hilos con otros contactos.

https://www.youtube.com/embed/LHQqqM5sr7g

Poco tiempo depsués, el álbum pasó de ser escuchado no sólo en las radios comerciales a tener mucha presencia en la MTV, gracias a vídeos como el de ‘Undone’, grabado por Spike Jonze. En unas pocas semanas, y hasta la fecha de hoy, el LP ha vendido nada más y nada menos que 3.000.000 de copias sólo en EEUU; un caramelo para Geffen. Y un ejemplo del papel de la MTV en aquellos años y de la amplísima aceptación que llegaban a tener las guitarras en EEUU, aún alimentándose de la brecha abierta algunos años antes.

Jitazos a granel y un gran sentido pop

Aunque generalmente se suele hablar de ellos como power pop, Weezer han sido parientes más cercanos al indie rock de grupos como Pixies o Pavement. Y su propia influencia les trae hasta formaciones actuales como Surfer Blood. Al igual que pasó con algunos de estos grupos, despertaban algunas dudas en el seno del sello donde iban a debutar, y estos cuatro pringados hicieron dudar a la compañía de si habían sido un buen fichaje nada más pisar el estudio de grabación.

https://www.youtube.com/embed/ENXvZ9YRjbo

Pintas frágiles que se veían aplastadas por el empuje de sus canciones. Por encima de las etiquetas para situarlos en unas coordenadas temporales y musicales concretas, Blue Album es sobre todo un disco repleto de enjundia, divertido y con ese aire juvenil que le ha hecho conservarse muy bien hasta el día de hoy. Ya de inicio con ‘Buddy Holly’, ‘Undone — The Sweater Song’ o ‘Say It Ain’t So’ como singles, el disco sólo podía estar diseñado para el éxito en todos los sentidos gracias a semejantes guantazos. Y gracias, también, a la difusión de medios como MTV, como decíamos más arriba.

Hay que tener un gran sentido de la melodía y de interpretación del pop para lograr un conjunto de canciones tan enfermizamente adictivo

En cualquier caso, una gran elección de singles, que incluye uno de los clásicos por excelencia de los 90, ese ‘Buddy Holly’ que a todos nos ha resucitado alguna vez y que haría levantarse a Lázaro sin la necesidad de que el barbas se lo pidiese. Infalible con sus acordes eficientes, su punteo y su regreso a los coros noventeros, recurso muy popular por aquél entonces. Una vez la máquina se engrasó, comercialmente hablando, la venta de álbumes subió como la espuma y ha sido constante después de su fecha de lanzamiento.

Oooo Oooo! 

But Ya Know Im Yours,

Oooo Oooo!

And I Know Your Mine.

Oooo Oooo!

And Thats Why-i-i-i!

https://www.youtube.com/embed/kemivUKb4f4

Clásico por los hits y por su regularidad

Pero más allá de la languidez de ‘Undone’ o el sentimiento y los aullidos de la furiosa ‘Say It Ain’t So’, hay todo un disco que veinte años después sigue aguantando del tirón. El porqué, diez canciones sobre el instituto, sobre ser un gilí, que puedes escuchar una y otra vez de arriba abajo. Todo el mundo vuelve a ser joven cuando siente de nuevo la energía revitalizadora de ‘My Name Is Jonas’. O se emociona con las heridas relamidas de ‘The World Has Turned And Left Me Here’, pieza que no tocan en directo desde mediados de los noventa.

Puede que su fórmula fuera facilona y efectista, pero hay que tener un gran sentido de la melodía y de interpretación del pop para lograr un conjunto de canciones tan enfermizamente adictivo. En la combinación de esos temas de relaciones que dejan de ser idílicas y en el cambio de ritmo de rabiosa juventud de ‘Surf Wax America’ está la clave.

https://www.youtube.com/embed/4spkVX8z-vs

Y después de pequeñas ráfagas de distorsión, adictivos estribillos y dos o tres jitazos, un último y descarnado lamento con los ocho minutos de ‘Only In Dreams’ para culminar uno de los más inolvidables ejercicios de pop e indie rock de los noventa que supuso este álbum.

You walk up to her 

Ask her to dance 

She says, ‘Hey baby 

I just might take the chance’ 

You say, ‘It’s a good thing 

That you float in the air (in the air) 

That way there’s no way 

I will crush your pretty 

Toenails into a thousand pieces 

Only in dreams

https://www.youtube.com/embed/5HpjGn1CswA

Por otra parte, también es justo y necesario reivindicar algunas de las caras b de la época, que se incluyeron en la edición deluxe del disco. Entre ellas ‘Mykel and Carli’ y sobre todo ‘Jamie’, una de las mejores canciones que el grupo ha parido, dedicada a la entrega del abogado del grupo en ese momento. De nuevo, un inicio precioso, con el mar de guitarras y esos coros que parecían obligatorios para estar en la onda. Un debut con el que Weezer abrieron y encontraron su hueco en la historia del rock americano de los últimos veinte años, a pesar de su trayectoria venida a menos.

8.6/10

Uno de los mejores debuts de su década, que sobre todo crece y se hace tan bueno porque es muy completo y no se queda en los tres o cuatro clásicos. A pesar de que la fórmula perdería bastante fuelle años después, durante aquellos años Weezer se ganaron su porción del pastel y aún hoy escuchamos muchos grupos que, pagafantismo mediante o no, continúan utilizando estructuras compositivas propias de Weezer.

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