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Foxygen — …And Star Power


Hay algo inaudito en la forma en la que Foxygen han eclosionado mediáticamente durante el último año. La publicación de We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic (Jagjaguwar, 2013) tuvo un casi inmediato éxito popular y crítico sin que antes de él supiéramos mucho más de ellos. De repente, Foxygen estaban en boca de todo el mundo, oyentes, revistas y festivales. La fiebre duró alrededor de mes y medio. A partir de ahí, Foxygen se instalaron en el segundo escalón de los grupos-pop-psicodélicos-del-ahora, quizá perjudicados por la sobreexposición a la que se vio sometida We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic, publicado en enero. Poco después, el grupo parecía a punto de desaparecer por disputas internas entre Sam Frances y Jonathan Rado, cancelaciones de múltiples actuaciones programadas mediante. Foxygen habían sido historia de unas cuantas semanas, fugaz, rapidísimo, y sin gran cosa que decir.

Lo sorprendente es que mientras Foxygen entraban en una espiral de éxito y destrucción casi inmediata, nadie parecía prestar atención a lo que habían hecho antes de We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic. Es posible que aquí resida parte de la explicación: el Pop/Rock preñado de psicodelia y referencias sesenteras del que se embadurnó su segundo larga duración, el primero, por así decirlo, claramente profesional, era el artefacto idóneo para conquistar al oyente medio. Como el propio Rado ha confesado en alguna entrevista, Foxygen se habían convertido en un cliché: las referencias se cruzaban en un punto intermedio entre The Velvet Underground, Love y The Kinks, no mucho más allá, mientras ellos se sumergían en un caos a mitad de camino entre lo premeditado y lo real. La clase de grupo que al oyente contemporáneo le hacía palpar la nostalgia por el ayer.

Foxygen: lo que va del dicho a la realidad

Gran parte de las justas críticas que Foxygen recibieron entonces, como la demoledora crítica de The Quietus, les acusaba precisamente de todo esto. We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic era un disco demasiado conservador, ideado a la defensiva, estómago agradecido en oídos acomodados. Todo esto era cierto, y por eso muchos de quienes alucinamos con su primer trabajo apoyamos de forma más o menos velada la crítica a la parafernalia Rock en la que Foxygen comenzaban a convertirse. Nada de esto, sin embargo, se corresponde con exactitud con las canciones que analizamos en su día aquí. Si We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic era un síntoma de la escasa imaginación y valentía que Foxygen habían puesto en su elaboración, sus canciones ponían de manifiesto el cariz de su talento: moderado en el orden, genial en la locura.

Nadie tiene en cuenta lo que Foxygen eran antes de 2013. Las respuestas a todas las preguntas sobre …And Star Power se encuentran en Take the Kids Off Broadway

Un año y medio después nos encontramos frente a …And Star Power (Jagjaguwar, 2014), posiblemente el disco más excitante del panorama Pop/Rock internacional desde… bueno, desde su primer álbum, Take the Kids Off Broadway (Jagjaguwar, 2012). Y, al igual que sucedió el año pasado, nadie parece tener en cuenta lo que Foxygen eran antes de su fugaz estrellato en un lugar indeterminado de 2013. Las respuestas a todas las preguntas que se ciernen sobre …And Star Power se encuentran allí, en Take the Kids Off Broadway, y si tenéis dudas de lo disparatado y brillante que es este disco, de la verdadera personalidad de este grupo, deberíais recurrir a las escasas siete canciones de aquel disco. …And Star Power es el complemento, el crecimiento natural de aquello, poniendo tierra de por medio con We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic.

Hay una diferencia fundamental entre los grupos que aspiran a la genialidad pura y aquellos que viven instalados en ella. La historia de Foxygen, su decadente curva, invitaba a imaginarles como productos de lo primero. …And Star Power sólo puede entenderse como resultado de lo segundo. Una vez más, se ha recibido el disco con confusión y las alabanzas y críticas se han cernido sobre él de forma un tanto aleatoria. Hay quien querido encajar …And Star Power en lo puramente Pop, hay quien no ha logrado sobreponerse a la marea de ideas que inundan la segunda mitad del disco, hay quien no ha entendido muy bien de dónde vienen veinticuatro canciones, este grupo que parecía domado no demasiado especial un año atrás. En el fondo, Foxygen no han hecho mucho más que volver a tomar las riendas de su música.

“Fuck it, let’s just make this the record”

Como explica King Tuff en su fantástico comentario sobre el disco, …And Star Power es el disco que todo el mundo desea hacer pero nunca se atreve a grabar. Aquel conjunto de ideas deslavazadas, flotando en una nube, que de repente toman forma en un cuadro esquizofrénico pero coherente con su propia ausencia de orden. Un efervescente relato sobre referencias habituales y una muy especial, The Rolling Stones, que parece haber viajado en el tiempo en busca de las mejores canciones de siempre para devolverlas al siglo XXI de la única forma que podemos entenderlas: despojadas de significado alguno, ajadas, manoseadas y erráticas. El hombre de las mil caras, cantaban Los Claveles. Pero, ¿qué hay de nuevo? Apenas nada: Take the Kids Off Broadway también era ese espíritu adolescente por hacer todo lo que hicieron nuestros grupos favoritos. Por hacerlo a la vez, sin reflexión.

…And Star Power es la forma que han tenido de redimir lo que ellos y otros muchos creían pecados de su segundo disco, de su intento de ser alguien respetable, fácil, posiblemente comercial

De modo que Foxygen han vuelto a buscarse a sí mismos en un estudio no profesional, adecuado para la ocasión. Entre Rado y Frances tocan casi todos los instrumentos y las composiciones pueden tener un origen certero en las drogas. Hartos de sí mismos, …And Star Power es la forma que han tenido de redimir lo que ellos y otros muchos creían pecados de su segundo disco, de su intento de ser alguien respetable, fácil, posiblemente comercial. Es probable que las idas y venidas que ambos tuvieron a lo largo del año pasado se debiera a esa intuida traición a sí mismos, y que aquí se hayan recetado el encierro en aquella habitación donde todo tenía sentido a partir del sinsentido, el único lugar en el que son capaces de brillar.

Gracias a todo ello, …And Star Power es un disco genial. En mi opinión, el mejor del año. Cuesta entender que haya quienes disfrutaran tanto el primer disco de Foxygen y sean incapaz de ver lo mismo en …And Star Power, cuando es lo mismo pero a ratos mejor, más largo y con más ideas, todas ejecutadas de forma dudosa, pero todas tan ingenuas, tan infantiles en su concepción, que resulta imposible no quedar prendado de ellas. ¿Qué clase de grupo sois, Foxygen, si encuentro baladas Folk a medio camino, suites tocando todos los palos del Glam Rock, delicioso Soft Rock y ejercicios de Doom Pop antes de acabar en el puro y llano Rock, que en realidad es Pop? La clase de grupo que no debería tener medida y al que hay que temer y amar a partes iguales: yo creía que esta iba a ser su carta de defunción. Aquí me tenéis.

…And Star Power: grietas cosidas con canciones

Foxygen han logrado coser canciones que deberían cuadrar en discos distintos. ‘Could Been My Love’, la empalagosa balada que sucede de forma un tanto extraña al único single del disco, ‘How Can You Really’, se une a ‘Cold Winter/Freedom’, ejercicio de Drone y psicodelia que se alarga seis minutos, a través de piezas inconexas y a medio hacer como ‘You & I’, ‘666’ o ‘Mattress Warehouse’, a las que cuesta encontrar definición precisamente por su universalidad. El género de …And Star Power es la-mejor-música-del-mundo. Si un disco tan dispar tiene coherencia es porque nace voluntariamente de la disparidad. Algo tan arriesgado sólo puede sobrevivir a través de grandes canciones.

Lo hace, aún cuando la canción siempre parece la misma a partir de ‘Can’t Contextualize My Mind’, repetida a través de idas y venidas en otras mil canciones fragmentadas que se esconden y se aparecen alrededor de ‘Brooklyn Police Station’, ‘The Game’, ‘Freedom II’ o ‘Talk’. Hay mucho de locura llegados a este punto, tras veinte cortes, pero también mucho de pereza auditiva: …And Star Power no es un trabajo tan experimental — no lo es en absoluto — ni difícil. Tan sólo requiere un mínimo de imaginación ausente en el 90% de discos que se publican cada año. …And Star Power es una invitación a dilucidar el mundo repartido en las veinticuatro canciones que lo componen. Si rechazas esa invitación tan sólo es culpa tuya.

…And Star Power no es un trabajo tan experimental ni difícil. Tan sólo requiere un mínimo de imaginación ausente en el 90% de discos que se publican cada año

Llegados a este punto, sólo queda una cosa por decir de …And Star Power, y está relacionada con la última idea: lo realmente valioso, el diamante en bruto de este disco ni siquiera son sus canciones, que también — escribo esto mientras alucino con ‘I Don’t Have Anything/The Gate’, para la que no tengo palabras, de verdad — , sino su concepto. Su mera ejecución y composición. Que aún haya alguien capaz de saltar por encima de todo y hacer este disco, la clase de disco que todo el mundo quiere hacer. La locura. El ideario, las imágenes que Foxygen introducen en sus canciones. Lo que pretenden ser. Lo que consiguen ser. El exceso como forma de dominar la carencia, la trampa cognitiva como única verdad absoluta, el reinado de los mundanos a través de la grandeza impostada.

9.3/10

Este es el disco más cierto y sincero que escucharéis este año, y quién sabe si también en los años que quedan por venir. Probablemente no el más honesto, porque todo en Foxygen surge de la farsa y el engaño, pero sí el que de forma más legítima representa el espíritu creativo de sus artistas. Nadie desde el Pop es capaz hoy en día de hacer música tan libre, de creerse tan al margen de todo como para publicar un trabajo tan… de verdad. Y por todo ello, por la emoción que recorre su columna vertebral y que se traslada a nuestro sistema nervioso, …And Star Power lo merece todo. Os merece a vosotros.

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