Anuncios

Modest Mouse — Strangers To Ourselves


Ocho años después de We Were Dead Before the Ship Even Sank (Epic, 2007), Modest Mouse han decidido retomar el camino del estudio, algo que llevan anunciando al menos un par de años (de hecho, pararon una gira para dedicarse a él), estrenando canciones en directo y enviando mensajes inciertos que llevaban a la especulación o a no tomarse en serio dichos mensajes. Ha sido en este 2015 cuando se ha revelado que la vuelta era algo real, acompañándonos además con una soporífera campaña en la que daba la sensación de que cada semana estrenaban un tema nuevo. Un porsaco tal que parecía que iban a desgranar el disco antes de su publicación oficial. Y generalmente con adelantos que ya advertían que Strangers To Ourselves (Epic, 2015), no iba a ser ninguna vuelta a lo grande.

https://www.youtube.com/embed/tBTtPt8-WAY

Su último álbum es el más flojo de su carrera con diferencia. Era el momento de dejarlo. Con esta vuelta, y como suele ser habitual en estos casos, miramos con diferentes sensaciones el asunto: por una parte, y como siempre, esperando que vuelvan a su época de auge; por otra, y tras ver algún adelanto, simplemente esperando que la hostia no sea muy gorda. Otro disco largo, quince canciones, con avances que no convencen y con una pesadez en la campaña que fagocitan a cualquier fanérrimo. Y al final, con Strangers To Ourselves ha pasado lo previsible, un disco bastante tibio, que pasará sin pena ni gloria este año. Salvando unos pocos cortes que son realmente buenos o al menos se mantienen decentes, el resto del trabajo discurre con la indiferencia que cabía esperar.

Al menos no es una ñorda, se puede razonar. Y es así, pero cuando ese es el pensamiento o la conclusión que extraer del disco de unos veteranos como Modest Mouse, uno se hace a la idea del grado de necesidad que tenía este disco. O la extensión del mismo. En cualquier caso, han intentado corregir los derroteros que tenía su último trabajo, en el que a veces diluían su música para pasar a hacer canciones de pop chungas. Si bien es cierto que tampoco les podemos exigir el nivel de hace veinte años, que es lo que suele pasar, al menos que intenten manejarse con cierta decencia. En Strangers To Ourselves lo consiguen. Tres o cuatro temas buenos y el resto un cúmulo de canciones que sólo sirven para cumplir expediente. Es jodido que vayas por el corte once y ya estés pidiendo la hora.

https://www.youtube.com/embed/UW5Or7bIVJk

Se preveía un disco así, pero podría haber sido peor

Uno de esos temas para el trámite fue uno de los adelantos, ‘Lampshades On Fire’, que ya preveía de qué iba a ir este disco. Ni unas guitarras que jalonen el ambiente de una forma hegemónica, ni la angustia o la urgencia que se desparramaban en anteriores ocasiones. Pero eso entraba en los planes. Sabíamos a qué veníamos. Es la línea que llevan el resto de canciones de este estilo, insípidas. Algunas podrían pasar por composiciones que escuchas en la radiofórmula y de las que ni te inmutas por lo poco que te atraen. Sin embargo, no todo es negro, aunque hay que llegar a la pista seis para escuchar algo con mejor nivel que la media. De hecho, en la seis y la siete tenemos dos de los mejores cortes del álbum. La primera de ellas es ‘The Ground Walks, whit Time in a Box’, uno de esos intentos del grupo por rayar a su mejor nivel, donde se ven los estertores guitarrísticos de lo que un día fueron. Sin embargo, a pesar de ese intenso final, hay que aguantar la primera parte de la canción, que está más en consonancia con el resto del disco.

La segunda de ellas es ‘Coyotes’, con una de las fórmulas que aunque no han utilizado mucho durante su trayectoria, les ha solido funcionar bastante bien: las canciones lentas. Y si al menos ya no son capaces de generar esas telarañas guitarreras que en antaño eran gloria, al menos detalles como el del final de la canción siempre quedan bien. Por otra parte, esta segunda mitad del disco es algo más completa que la primera, hay cierta variedad, compaginando esos temas tan genéricos que nadie recordará con intentos de levantar la cabeza, como ‘Be Brave’ o esos punteos de ‘The Tortoise and the Tourist’, el último buen tema del álbum. Si quizá hubieran virado más por estos derroteros, resucitando esa esencia que tenían de más jóvenes, hubiera generado un mayor interés en un disco que discurrirá con bastante discreción este año.

https://www.youtube.com/embed/N5s67GXatVw

6/10

A pesar de que era previsible un trabajo así, y de que seguramente no volvamos a ponerlo en mucho tiempo, en él hay partes disfrutables — y tampoco en exceso — para los que hemos seguido su trayectoria en el tiempo. Además está producido impecablemente. Pero no lo recordaremos por eso, sino seguramente por el coñazo que dieron con la campaña para anunciarlo. Estos no son nuestros Modest Mouse, pero hace años que no lo son. No hay punto de comparación con aquellos temas inéditos que publicaron hace unos meses. El tiempo pasa factura, y se refleja en Strangers To Ourselves, un disco para cubrir el expediente. Y poco más.

Anuncios