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‘Public Image’, la transición de John Lydon del punk al post-punk

Queramos que no, la historia del rock y las características de la cultura popular, sobre todo en los sesenta y los setenta, han venido marcadas por ciclos, como si al mismo tiempo que se sucedían las olimpiadas al género le tocara dar otra vuelta sobre sí mismo para que los nombres revolucionarios y encumbrados fueran otros. Estilos que iban surgiendo como respuestas otros que eran tendencia, la nota dominante. El punk como contestación al elitismo y la pretenciosidad que primaba en el rock gracias a la creciente ambición sonora de Led Zeppelin y la irrupción del rock progresivo, llevando el rock a niveles de excelsa técnica y gran complejidad en lo conceptual.

No era una visión del rock con la que se vieran identificados los jóvenes que se vieron refugiados en el punk. Se buscaron a sí mismos en los orígenes del género, recuperando la esencia del rock and roll en los cincuenta. Una generación que vio el camino con las canciones sencillas y directas junto a las guitarras de cuatro acordes como armas principales, recogiendo el guante que poco antes habían lanzado The Stooges, MC5 o New York Dolls. Tanto Estados Unidos como Reino Unido se convirtieron en cuna de todas esas bandas que recondujeron el rock hacia donde creían que pertenecía, hacia los paradigmas de lo simple, de lo festivo, de lo frenético.

Pero, como he dicho antes, la trayectoria de la música rock funcionaba por ciclos, y los revolucionarios de lo simplificado y lo elemental no tardaron en ver cómo su reinado llegaba a su fin para la llegada, nuevamente, de lo enredado, de lo transgresor, de lo artístico y de lo experimental. Tan pronto como llegó, el punk tuvo que marcharse para que emergiera una contestación a lo contestatario, había llegado el post-punk. Desde la base que habían conformado The Ramones, The Dictators, The Clash y Buzzcocks entre muchos otros, llegaron los Gang of Four, Television, Wire y Joy Division y deceleraron el ritmo, profundizaron el bajo y afilaron las guitarras para dejarlas volar libres.

Muchos de los que eran guerreros de lo simple vivieron en su propias carnes esa transición del punk al post-punk, se transformaron de profetas de un movimiento a profetas del siguiente

Muchos de los que eran guerreros de lo simple vivieron en su propias carnes esa transición del punk al post-punk, se transformaron de profetas de un movimiento a profetas del siguiente. John Lydon fue de esos conversos. Frontman de una de las bandas estandarte del punk en el Reino Unido, los Sex Pistols, cuya trayectoria fue tan breve como intensa. Lo suficiente para, con un único álbum sacado en su historia, convertirse en una leyenda, en un referente popular. Cuando todo inevitablemente estalló, Lydon decidió no perder el tiempo y preparó la creación de un nuevo proyecto musical junto a uno de sus colegas de toda la vida para que este tocara el bajo, aunque no supiera tocarlo. Se ve que no tuvo suficiente con la experiencia anterior de probar a crear un bajista de la nada con el (fallido) intento con Sid Vicious, que quería más. Afortunadamente, Jah Wobble parecía tener más aptitudes y talento para dicho instrumento que el difunto bajista de los Pistols.

Para su nueva aventura, Lydon también contó con otro rebotado de una banda punk, un Keith Levene que acabó en hater del rock and roll por la obsesión de Mick Jones por el mismo en The Clash. Con estos ingredientes, era ineludible que Public Image Ltd. iba a terminar rompiendo con los preceptos del punk para dejar camino a influencias más alejadas de su zona y más elaboradas que sólo cuatro acordes (el krautrock, el reggae). Así, PiL se convirtió en uno de los imprescindibles engranajes para dar ese paso para generar el cambio de tendencia.

What you wanted was never made clear
Behind the image was ignorance and fear
You hide behind his public machine
You still follow same old scheme

Una de las canciones que incluyeron en su imprescindible Public Image: First Issue (Virgin, 1979) terminaría siendo una de las mejores radiografías de cómo el punk dio paso a algo mucho más profundo y elaborado. Siendo un tema escrito por Lydon cuando aún formaba parte de Sex Pistols y rescatado para esta nueva etapa, ‘Public Image’ fue, aparte de un grito del propio Lydon por el ninguneo de sus antiguos compañeros que lo valoraban más por la imagen que transmitía que por lo que cantaba, el eslabón entre el toque directo del punk y la melodía marcial del post. De cómo lo incendiario dejó inexcusablemente paso a lo experimental.

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