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Foals — What Went Down

Me gustan los tráilers en el cine. Los anuncios no, me parece un insulto tener que tragarme cinco minutos de spots antipiratería o del Ministerio de Cultura cuando me he soltado una pasta por ver una película. Pero los tráilers sí me gustan. Es que muchos de ellos son la leche. Con ritmo, vistosos, graciosos, con alguna frase ocurrente, con la tensión justa. Los que montan los tráilers sí son los putos amos de la industria. Incluso en el caso de alguna película cultureta que será, a buen seguro, lenta hasta la extenuación. Que yo soy muy de pelis culturetas, eh? Es difícil que me pilléis en el estreno de Marvel de turno. El caso es que hasta en ese tipo de filmes hay tráiles que son obras maestras. Tráilers que, cuando los ves, te dices, “mierda, ésta no pensaba ir a verla, porque seguro que es un bodrio, pero si me la pones así…”.

What Went Down: los tráilers traidores

El problema es que muchos de esos tráilers son auténticas joyas del engaño. Como los vídeos de youtube que recopilan las mejores jugadas de ese tío desconocido que ha fichado tu equipo de fútbol y que, a posteriori, resulta ser una farsa. Te decides a pagar una nueva entrada, y lo mejor de la película ya lo habías visto en el tráiler. Algo así han hecho Foals con su What Went Down (Warner Music, 2015). Fueron adelantando los temas de rigor, dejándonos los dientes más o menos largos porque las canciones lucían notablemente, pero al escuchar el disco completo nos hemos dado cuenta de que lo mejor ya lo conocíamos. No es que el resto sea malo, What Went Down es un trabajo que se defiende solito sobradamente, pero sí da la impresión de que uno esperaba más.

Además, es que te los sueltan al principio y al final. Empezamos con ‘What Went Down’, tema que ya conocíamos desde hace unas cuantas semanas, y la verdad es que no podemos decir otra cosa sino que es un jitazo estupendo. No siempre me lo pareció, pero ahora mismo me quedan pocas dudas de ello. Como tampoco tengo atisbo de la más mínima mientras suena ‘Mountain at my Gates’, de nuevo enormemente efectivo. Al final, justo al final, ‘A Knife in the Ocean’ se erige enorme, mayúscula, como lo que probablemente sea: la mejor canción de este disco. Y después está el resto de la película. Entretenido, ameno, defendible a la perfección, pero ya considerablemente menos brillante. Empezando por el tercer corte, ‘Birch Tree’, enormemente prescindible, y sin reconducir realmente del todo el vuelo hasta la llegada de ‘Albatross’, con un sonido muy empacado, otro potencial single.

Va azanzando el álbum y empieza a crecer la sensación de que el inicio brillante de What Went Down empieza a difuminarse y a perder fuerza

Pero va azanzando el álbum y empieza a crecer la sensación de que el inicio brillante de What Went Down empieza a difuminarse y a perder fuerza. Que lo que prometía ser una película para le recuerdo se quedará en un pasatiempo agradable. Que no es poco, oigan. Pero piezas como ‘Snake Oil’, con ese punto buscadamente comercial, incluso con algún riff que lejanamente recuerda al ‘20th Century Boy’ de T-Rex, no mejoran la nota media, sino más bien penalizan un tanto. Poco condenable, merecen el perdón al pulso bailable de ‘Night Swimmers’, absolutamente deliciosa, festiva, hedonista y sensual. E igualmente meritoria, aunque desde un ritmo mucho más pausado, resulta ‘London Thunder’, el corte más intimista de Foals en este álbum, otra pequeña joyita.

6.9/10

Y así estamos. Nadando entre rachas de viento a favor, que casi nos permiten llegar a tierra sin apenas esfuerzo, y momentos en el que el mar se nos vuelve en contra y ahogarse parece ser un final inevitable. Como dijimos, ‘A Knife in the Ocean’ cierra el disco sobresaliendo. Con una notabilidad de la que el álbum en su conjunto carece. Aunque no nos engañemos: What Went Down no decepcionará a ni un solo fan de la banda. Porque no es un disco desalentador. Sobrado de energía, fuerza y que contagia pujanza en muchos momentos, en instantes clave. Pero al que se falta cierta inspiración para convertirse en un trabajo que perdure en la memoria común durante mucho tiempo.

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