Anuncios

CHVRCHES — Every Open Eye

Del primer disco hay tres tipos: la obra maestra, que ensombrece todo lo que viene después. Un momento de genialidad que nunca vuelve a repetirse. Luego están los que dan pistas, anticipos de lo grande que una banda llegará a ser pero aún no es, y por último están los que se pueden tirar directamente a la basura. Ellos y los siguientes.

Para muchos, The Bones Of What You Believe de CHVRCHES será un caso de libro del primer tipo. Yo en cambio, tras haber disfrutado mucho y tranquilamente de Every Open Eye (Virgin, Glassnote, 2015), diría que el primero era el anticipo y que su continuación es, al menos de momento, la obra maestra de los escoceses.

Y con eso no quiero decir que el debut del trío no fuera un disco con sustancia, en absoluto. Lo que quiero decir es que en su continuación encontramos la fórmula perfeccionada. Sin más. Y tampoco quiero decir que la fórmula fuera algo especialmente novedoso, porque el synthpop de Lauren Mayberry y sus compañeros es algo que ya hemos escuchado en muchas ocasiones. Lo que sí quiero decir es que ellos lo hacen bien. Mucho mejor que tantos otros.

CHVRCHES, superando la prueba de fuego

En Every Open Eye todo sigue en su sitio. Todo excepto un título de los capaces de sacarnos un WTF en toda regla. En ese aspecto, estos chicos han sido mucho más comedidos esta vez. En lo demás… pues también.

Porque, la voz de Lauren sigue siendo la misma, más o menos del montón; demasiado aguda, tirando a inocente e ingenua. Los sintetizadores poco más o menos que los de la anterior ocasión. Las melodías son puro pop, almibarados hasta decir basta, pegadizos de más, y facilones, muy facilones. Y las letras siguen teniendo ese toque de seriedad adulta que no parece casar con lo directo de las melodías y estribillos, eso sí.

Con esta carta de presentación, pocos podrían decir que Every Open Eye es un buen disco, pero lo cierto es que no es que sea bueno, es que es un discazo. Disfrutable de principio a fin. No se puede decir que este segundo trabajo de CHVRCHES traiga material de relleno. En 11 cortes y poco más de cuarenta minutos son capaces de dar una lección de lo que un tema pop tiene que ser. Directo y a la vez memorable.

Porque una de las mayores virtudes que demuestra Every Open Eye es enganchar a la primera escucha y no ser a la vez uno de esos discos de los que olvidarse cuando uno ya ha llegado a escucharlo diez o doce veces.

A base de fórmulas ochenteras e influencias de los grandes del pop de sintetizadores de la época (Depeche Mode, New Order, Eurhtymics y otros tantos) bien entendidas, CHVRCHES construyen un disco más sólido que el primero, apoyado en unos singles que hacen las veces de pilares, mientras el resto de temas son verdaderos muros de carga, y apenas hay lugar para un par de endebles piezas de tabiquería.

Si ya con ‘Leave A Trace’ convencían, aunque quizás costará un par de escuchas, pero con ‘Clearest Blue’ y ese apoteósico final claramente inspirado en el ‘Just Can’t Get Enough’ de Depeche Mode, no dejaban lugar a la duda: iban a por todas. Sobre todo para cuando comiencen a girar por los festivales que se los rifarán en la próxima temporada.

Every Open Eye: el arte de hacer que el pop de consumo rápido parezca algo serio

Peor no es ‘Clearest Blue’ el único himno festivalero que podemos escuchar en Every Open Eye. ‘Bury It’, con sus contundentes sintes y el estribillo más contagioso que podrían haber parido estos chicos, será posiblemente el siguiente en recibir ese título. Y no se queda atrás esa mezcla entre los sintetizadores más ochenteros que se puedan imaginar con la versión más acelerada de M83 que nos ofrece ‘Make Them Gold’. Un título que, por cierto, no hubiera ido nada mal a un disco que parece puro oro.

Tampoco le falta esa vena de los 80 a ‘Keep You On My Side’, o a ‘Never Ending Circles’, aunque esta última comienza jugando al despiste con otro riff sintético mucho más enérgico y moderno. En ‘Empty Threat’ nos muestran quizás la cara menos inspirada de unos CHVRCHES que se apoyan más en temas actuales como los de las últimas Tegan And Sara.

Y es en los medios tiempos y las baladas donde el disco flojea algo más. ‘Playing Dead’ y ‘Down Side Of Me’ mantienen sin lugar a dudas el tipo, aunque ‘Afterglow’, como encargada de cerrar el listado deja un poco de sabor agridulce. Pero es ‘High Enough To Carry You Over’ la que se lleva la peor parte, sobre todo por estar interpretada por Martin Doherty en lugar de por Lauren.

8.5/10

Así que, si te gustó The Bones Of What You Believe, es difícil que no te guste Every Open Eye. Puede que discrepes sobre si es mejor o no, pero lo que no podrás discutir es que es un discazo. Sólo si tienes algún tipo de alergia al pop. Al pop de masas quiero decir. Al pop asequible para todos, que es lo que hacen CHVRCHES, por mucho que lo quieran esconder tras esa pátina impostada de proyecto indie. Sólo en ese caso, podrás decir que esto no es lo tuyo. Si no, difícilmente podrás escapar de una de las colecciones de estribillos y sintetizadores más pegajosas que nos ha dado lo que llevamos de año.

Anuncios