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Shining — International Blackjazz Society

Qué duro es toparse con la cruda realidad de que algo ha ido justo en la dirección que ni esperabas ni querías que se terminara tomando. Ver cómo en los inicios de una fogosa relación todo es pasión desatada y luego comprobar como la relación se ha deteriorado por la acción erosiva del acomodamiento, la rutina y el poco ardor que despierta ahora en ti el otro. Qué distinto todo entonces, no parecía que el clímax fuera a acabarse y, aunque viste algunas señales, no quisiste terminar de creer que te conducían a la pérdida de la excitación que ambos os causabais mutuamente.

Y qué duro es afrontar que esa banda que antes te volvía loco, que te encantaba los movimientos que estaba haciendo y que te podías quedar de por vida en algunos de sus discos, ahora ya no te despierta ninguna clase de llama en tu interior. Enlazando con lo que hoy nos ocupa, reconozco que sentía mucho más entusiasmo del debido con One One One (Universal, 2013), quizá más por lo que podría venir de Shining en el futuro que por lo que estaban ofreciendo en el presente. Hablamos de una de las bandas más rompedoras y estimulantes salidas en el metal en la última década, con una evolución paulatina pero imparable hasta llegar a la cima en Blackjazz (Indie, 2010). Quizá quería negarme a mí mismo que mi relación con su música estaba empezando a tambalearse.

Shining, la vulgarización que no deseábamos

https://www.youtube.com/embed/7tNODbdyJaw

Dentro de lo que parecía un intento de los noruegos por limar las asperezas de su sonido, yo quería ver un claro ejemplo de disco de transición hacia un nuevo sendero, algo parecido a dar un paso atrás para poder dar dos hacia una dirección diferente y más estimulante. En buena parte no me equivocaba, One One One era un disco de transición, pero el destino era justo el que menos nos apetecía para Shining. La aparente domesticación era algo más que aparente, nos estaba conduciendo a una versión del grupo mucho más sencilla, menos alocada y más enfocada hacia una parte muy concreta de su antaño complejo sonido.

En todo el álbum se aprecia a un grupo totalmente encorsetado, como temeroso de querer dar una nota fuera de lugar

De todas las direcciones posibles a escoger, Jørgen Munkeby ha escogido la peor posible para todos los que les explotaba la cabeza con su estilo explosivo y desquiciado. Quién sabe si no ha escogido avanzar hacia terrenos más cómodos y poco ambiciosos en International Blackjazz Society (Spinefarm, 2015) con la intención de aprovechar su crecimiento en popularidad y explotar definitivamente en lo comercial apuntando hacia un público más amplio y menos exigente. No me creo en posición de calificar al grupo como unos vendidos -nunca me gusto esa expresión, cada uno elige cómo quiere ganarse el jornal-, pero sí que creo que su conformismo es, como poco, motivo para tirarles de las orejas.

https://www.youtube.com/embed/iGwBp7Yr0Oo

Duele estar escuchando una intro de un minuto donde el grupo se da algo de rienda suelta y pensar que ese va a ser el momento más loco y excitante del disco, pero peor es terminar el disco y comprobar que estabas más o menos en lo cierto con tu prejuicio. En todo el álbum se aprecia a un grupo totalmente encorsetado, como temeroso de querer dar una nota fuera de lugar o poner un toque que de chispa al tema más allá del saxofón que en ocasiones parece puesto porque toca y no para imprimir algo especial. El grupo se centra casi por completo en la faceta más Industrial de su sonido, casi contentándose con ser unos Nine Inch Nails algo más metálicos y ruidosos. Pero no mucho más.

El grupo se centra en la faceta más Industrial de su sonido, contentandose con ser unos Nine Inch Nails más metálicos y ruidosos

No escuchamos nada que Shining no nos hayan propuesto con anterioridad. Todo estaba en Blackjazz, pero aquí se presenta en su forma más superficial y comedida. El problema es que en esta versión no lograr sonar ni la mitad de convincentes ni de efectivos. El sota, caballo y rey transmite continuamente la sensación de un grupo desgastado que se queda en las ideas más primarias sin querer desarrollarlas algo más salvo en excepciones como ‘Thousand Eyes’. Y no, no se puede aceptar esto. Ellos tienen mucho más talento que lo que aquí ofrecen. Y es imperdonable tener un batería tan talentosos y brillante como Tobias Ørnes Andersen y no aprovecharlo, limitándolo a ejecutar ritmos simplones que probablemente el tío ya hacía cuando estaba en jardín de infancia. Por no hablar de la sensación de que el disco no termina de arrancar hasta el último tema, ‘Need’, el mejor con diferencia.

https://www.youtube.com/embed/D3JQkMIjnIE

5.5/10

¿Quiere todo esto decir que International Blackjazz Society es un mal disco? No, ni por asomo. Es un disco de rock industrial bien tocado sin muchos momentos destacables, probablemente captaría bastante atención en una banda debutante cualquiera. Sin embargo, eso no es un disco ni mucho menos aceptable para un grupo con las capacidades de Shining. Ellos son capaces de hacer mucho más, tanto en ambición artística como en la composición de pepinazos que te pongan la cara del revés. Nada de eso aquí, sólo temas muy paleros, ramplones y que no me invitan a retornar a ellos ni me desatan la más mínima pasión. Es más, cuando acaba el disco se me termina olvidando cómo sonaban la mayoría.

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