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Puscifer — Money Shot

Queramos o no, al final hay que ser de los de Maynard James Keenan sólo por lo trollazo que puede llegar a ser. Excéntrico e inquieto a partes iguales, imposible que no tenga algo entre manos, sea musical o no. El chivo expiatorio que muchos empleamos para buscar algún culpable de que no tengamos un nuevo disco de Tool cuando van a hacer diez años de su último trabajo, cuando al fin y al cabo no es el único culpable -es un grupo, aquí trabajan cuatro personas-. Se le podría recriminar que entre tanto no reactive A Perfect Circle, cuyo periodo sin un disco de estudio propiamente dicho es aún más prolongado, pero siguen sin ser de todo culpa suya por mucho que necesitemos de alguna cabeza que cortar por tan larga y extenuante espera.

Por ello muchas miradas se tornan críticas y despliegan su odio contra la otra vía creativa habitual de Maynard. Alguien tiene que pagar los malos tiempos para el seguidor de Tool -y también el de A Perfect Circle- y Puscifer parece el objetivo perfecto para soltar nuestra bilis. El propio protagonista parece ponerlo a huevo, dedicando mucho tiempo y dedicación a este proyecto mientras los otros que resultan más interesantes parecen relegados al olvido. Pasan los años y se van sucediendo los trabajos, los EPs, los álbumes de remixes, los remixes de los remixes y cualquier otra mierdecilla con tal de hacer algo que no sea Tool.

Puscifer, irreverencia e inconformismo

Y en estas estamos, echándonos un nuevo disco de Puscifer al oído para poder calmar nuestro síndrome de abstinencia. Porque por mucho que intentemos volcar nuestro odio y frustración en este proyecto, la realidad es que, valorándolo por lo que ofrece, no raya a mal nivel. Los primeros esfuerzos pecaban de ser algo dispersos y poco llamativos, pero en Conditions of My Parole (autoeditado, 2011) consiguió dejarnos un muy buen sabor de boca a unos cuantos, demostrándonos que aquí había cosas que rascar.

El objetivo de Maynard y compañía no es otro que seguir probando que aquí hay un grupo digno de escuchar

Por tanto, parece que el objetivo de Maynard y compañía no es otro que seguir probando que aquí hay un grupo digno de escuchar. No tanto para saciar nuestra hambre por sus otros grupos, pero sí para disfrutar de esa mezcla entre electrónica y su rock alternativo característico del que vuelve a hacer gala en Money Shot (autoeditado, 2015). El resultado quizá no logra estar a la altura de su esfuerzo anterior, pero sí que nos ofrece un buen rato para todos los que disfrutamos de ese estilo tan característico que terminan destilando todos los grupos de Keenan.

7.2/10

Se observa, además, que Money Shot es un disco aún más polarizado con respecto a las partes que lo componen, viendo temas que o bien tiran mucho hacia la electrónica o algunas que se suben por completo al carro del rock. Los highlights lucen un poco menos aunque lucen -mucho ojo a la homónima o a ‘Autumn’- y se aprecia más claramente el relleno que hay en el disco, pero a la hora de valorarlo globalmente el resultado es disfrutable y notable. Personalmente yo no pedía mucho más de Puscifer, por lo que puedo decir que he salido bastante gratificado con su trabajo.

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