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Headdress — Smoke Break

Verble y Existereo emergieron del vasto subsuelo californiano hace apenas un lustro y han decidido unir fuerzas en Headdress. Smoke Break (Grimm Image Records, 2015) supone su carta de presentación, un álbum atrevido y enérgico que casa a la perfección con la filosofía de su sello, que afirma tener como objetivo “devolver al hip hop a su verdadera forma, una forma de arte”. Esta premisa implica una libertad total en la creación musical -cada día más difuminada en un género siempre ligado a ella- y ambos artistas demuestran a lo largo de los tres cuartos de hora que dura este LP que dichas palabras no se quedan en una simple descripción, sino que probablemente no hayas escuchado nada similar durante este año.

Este disco desvela una formación que se decanta por un sonido electrónico muy próximo al grime y al dub. ‘Moe’s Art’, en apenas minuto y medio, resume mejor que cualquier otro corte el espíritu de Headdress: rapeos sin pausa, beats ensuciados y una potencia abrumadora. Aunque el despliegue inicial no ha de engañarnos, Smoke Break no ha sido tejido con una única fórmula ni tampoco su ímpetu es contínuo. Siempre con su principal influencia en el horizonte, el álbum también cuenta con otros elementos que se introducen conforme se desarrolla. Algunas veces adoptarán la forma de acordes distorsionados de guitarra o de piano –’Love Hate Me’-; otras, encontrará el espacio para realizar una apuesta por melodías más abstractas –’St. Christopher’-; y en ocasiones, se tatará de juegos vocales que coquetearán con sonidos cercanos a la paranoia –’Wings on Fire’-.

Aunque Headdress no abandona el género del que se nutre la diversidad que ofrece a lo largo del LP, unida a la distribución de las canciones, logra que la escucha no amague con resultar pesada ni caiga en una sobreexposición de melodías intensas plagadas de graves. Si hubiera que resumir Smoke Break en un gráfica sin duda su resultado sería una parábola. Su abarrotador inicio se amansa progresivamente hasta llegar a su ecuador, momento en el que de nuevo toma carrerilla para volver al ímpetu original. Siguiendo la tónica general, el tramo final del álbum continúa regalándonos cortes muy interesantes que refuerzan el descaro al que nos refériamos al comienzo. La canción homónima a la formación es la muestra más clara de que Verble y Existereo no tienen complejo alguno a la hora de crear temas, incluso si ello significa rapear sobre una base de 8 bits.

8.5/10

Headdress aúnan ingenio, talento y una pequeña dosis de gamberrismo en su puesta de largo que hacen de su trabajo un álbum dinámico y ágil en su escucha. Si a ello le sumamos la apuesta por su particular sonido y un enfoque correcto una vez modelado tan solo nos queda afirmar sin ningún tipo de vacilación que queremos más Smoke Break.

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