Anuncios

Kangding Ray — Cory Arcane

Siempre hay que tener en cuenta lo que sale desde raster-noton, y en el segundo semestre de este año hemos visto un nuevo álbum del francés Kanding Ray, Cory Arcane (raster-noton, 2015), un álbum que llega tan sólo un año después de haber publicado el sobrio Solens Arc (raster-noton, 2014). Otro disco interesante por el discurso narrativo que el galo propone, siempre jugando con atmósferas opresivas y frecuencias que rehúyen al techno tradicional. En Cory Arcane, Letellier crea esa figura ficticia que aparece en portada, y que representa la contradicción y la estupefacción que le transmiten la sociedad contemporánea.

https://www.youtube.com/embed/BIyZPGGbQYQ

Cory, la chica presa de esa sociedad que Kangding Ray relata, viaja a través de un estimulante paisaje de nueve canciones que van de menos a más, esta vez con menos ritmo que el anterior trabajo del francés. Solens Arc era un LP más trepidante, con algo más de corpulencia, que esta vez no es uno de los puntos principales de Letellier. No obstante, esta vez ha preferido darle más énfasis a los caminos de experimentación que acostumbra en sus trabajos, en los que indaga en matices sonoros que buscan más el detalle antes que el efectismo de estructuras epatantes. En ese sentido, hay que destacar, principalmente, el tercio final del álbum, donde está la siniestra belleza del final de ‘Burning Bridges’ o los mares tranquilos de ‘When We Were Queens’.

https://www.youtube.com/embed/o3rKEuOdMV4

7.3/10

Y por supuesto, esto no significa que el productor afincado en Berlín haya abandonado su parte más contundente, aún hay algún tema bruto como ‘Dark Baker’, aunque sin duda donde brilla con más claridad es en esos temas finales, en el equilibrio entre la tensión y las atmósferas que jalonan inspiradas texturas como el cierre ‘On Sleepless Roads’. Sin embargo, el resultado es desigual a lo largo del trabajo y pesar de que conceptualmente es una idea acertada, está más desenfocada que su anterior disco, que tenía un mejor acabado. En cualquier caso, se trata de un buen disco, no de lo mejor que ha hecho Kangding Ray, pero cumplidor, como siempre.

Anuncios