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Nigel Hall — Ladies & Gentleman… Nigel Hall

El sello de la escuela de Stevie Wonder y Otis Redding permanecerá inamovible por más tiempo que pase. Sólo hay que escuchar ‘Don’t Change For Me’ de Nigel Hall para volver a aquel muro infranqueable llamado Songs in the Key of Life (Tamla, 1976). Cuántos han querido emular el vacile de ‘Black Man’ (escrita junto a Gary Bird), por mucho que este llegase tarde al Blaxploitation de Curtis Mayfield.

Ladies & Gentleman… Nigel Hall (Feel, 2015) es el segundo trabajo de Nigel Hall, donde este abandona un poco el Soul Jazz con el que había debutado en The Face Of Thing To Come (Autopublicado/buySOUL, 2006). Las partes instrumentales de un músico de banda con un buen bagaje detrás — Hall ha trabajado con Warren Haynes Band, Jon Cleary, Oteil Burbridge y Soulive, entre otros — dejan paso a estrofas y estribillos pegadizos, con un alto carácter sexual (‘Too Sweet’).

Un trabajo más Funk y animado en puntuales momentos, como el propio riff del teclado del tema mencionado al inicio, o en dos versiones. La primera, y mejor, del tema ‘Try, Try, Try’, de RAMP, aunque en su caso se olvida del P-Funk y del Synth Funk que pasaba por la mente de Roy Ayers en 1977. Después se anima con ‘I Can’t Stand The Rain’ de Ann Peebles.

Las baladas del Smooth Soul más empalagoso de los 70 las defiende muy bien, ya sea con más versiones, como la de Latimore en ‘Let’s Straighten It Out’, donde prefiere ir al grano y olvidarse de los discursos de cama de Isaac Hayes y compañía, o metiendo vientos y dando más vida a la banda en ‘Never Gonna Let You Go’, con el Funk de The Meters en mente.

7.75/10

El salto de calidad de Nigel Hall es destacado. Este segundo álbum es una gozada (de lo mejor de música negra de 2015), tanto para viajar al pasado — en especial a mitad de los 70 en adelante — , como él mismo dice, como para revivir con nuevos temas un espíritu fresco, grabado en muchos de los temas en una sola toma en directo.

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