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Savages — Adore Life


Pareces muerto. Uno de esos momentos que tan solo salen en las películas, habitualmente de boxeo. Concretamente Rocky. Da igual que sea Apolo Creek, un ruso autista o quién. Te están dando una paliza de muerte pero, en algún momento en el que la extenuación ya ha dejado paso a la agonía, surge una fuerza desconocida en ti. Aprietas el puño, porque para esto hace falta apretar el puño, sentir la imagen de cada uno de tus tendones extendiéndose incluso más de lo que pueden, casi hasta resquebrajarse. Donde veías incluso la muerte, sientes una fuerza que nadie podrá parar. Da igual quien intente frenar tu ímpetu. Te ha invadido un poder invisible, que muta tu vulnerabilidad habitual en algo que te hace sentir enormemente poderoso. Parece que apretando los dientes y los puños no existirá nada que pueda hacer frente a tu energía actual. Son los demás los que deben temerte. Tú miedo a nada.

Savages, a puñetazo limpio

La portada del segundo disco de Savages muestra un puño en alto. Un gesto reivindicativo, de fuerza y demanda. Aunque las londinenses donde han dado un puñetazo es en toda la mesa. A veces apretar las manos es más efectivo cuando el golpe se da sobre el propio terreno, no al aire. Eso es Adore Life (Matador Records, 2016), una sucesión de golpes inapelables, de los que se hunden bajo tus costillas y te dejan con dificultades respiratorias durante unos minutos. Concretamente, durante 39 minutos de un post-punk que dignifica la etiqueta, la propuesta y cada uno de los momentos que nos han regalado Savages. Tras un Silence Yourself que le sirvió para estar en boca de todos en su debut, Adore Life marca una continuación perfecta. Ya no es que no añore ninguno de los elementos de aquel álbum de 2013, sino que parece que cada una de las virtudes está potenciada.

https://www.youtube.com/embed/kvvhHT0B5ck

A Adore Life no le falta de nada. Actitud, canciones, coherencia interna, talento… y la voz y el carisma que derrocha Jehnny Beth parecen destinados a marcar toda una generación

A Adore Life no le falta de nada. Actitud, canciones, coherencia interna, talento… y la voz y el carisma que derrocha Jehnny Beth parecen destinados a marcar toda una generación. No sé si Savages necesitaban dedicarse a esto, pero está claro que nosotros sí las necesitábamos a ellas. Y a canciones tan mayúsculas como la inicial ‘The Answer’, la muestra sonora del puñetazo constante sobre la mesa que es este álbum. Llena de fuerza, de vísceras y potencia. Te pone el alerta, te aprieta el pescuezo y te prepara para una tormenta que no siempre es perfecta, pero sí enormemente consistente. El inicio de Adore Life, sus cuatro primeros temas, son realmente poderosos. El estribillo y final de ‘Evil’ se queda marcado en tu cerebro, aunque no toda la canción sea tan meritoria. Y la línea de bajo de ‘Sad Person’ es de las que no te deja ni hueco para respirar, repleta de locura y energía.

Pero si hay un momento al que es conveniente volver siempre, un tema absolutamente redondo, ese es ‘Adore’. Dudo que Savages, a final de año, esté en mi Top 10 de discos particular, pero va a ser casi imposible que un tema tan oscuro, atractivo y poderoso no capte mi atención durante muchísimo tiempo. Que no lo tenga en la cabeza al recordar este 2016 cuando haya que hacer repaso. Probablemente, la cota más alta de Savages en su corta vida. La potente joya que toda banda sueña con labrar algún día. Uno de nuestros jitazos del mes, y presumo que uno de los del año.

https://www.youtube.com/embed/Y7ZpPsaMNMM

7,9/10

Es cierto que la segunda mitad de Adore Life es menos brillante que su predecesora. Pero aún con esas el nivel medio es realmente notable, o incluso brillante en canciones como ‘I Need Something New’, mezclando perfectamente pausa y calma tensa con explosiones de la talla de ‘When in Love’. Menos nervio, quizás, en ‘Surrender’, en tema que, seguramente, más coquetee con la electrónica en Adore Life, y también el más insípido. No lo mejora en demasía ‘T.I.W.Y.G.’, que quizás está hiperrevolucionada. Perdemos un poco de la contención y oscuridad que tan bien se maneja previamente, y confundimos energía con virtuosismo, cayendo en la equivocación del que da por hecho que el camino más corto siempre es el correcto. Males menores, en todo caso. Pegas de aquel que busca, siempre, mucho. Retomamos, inequívocamente, la senda de la victoria en la final ‘Mechanics’. Un trabajo, este Adore Life, que confirma a Savages como uno de los nombres de absoluta referencia en el post-punk actual.

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