Anuncios

Los mejores discos de electrónica de 2016

Añazo de ruidicos


Un año más llega el momento de hablar de los ruidicos, de los botones que se aprietan y hacen música solos, de la cacharrería analógica y esas máquinas endemoniadas que nos regalan sensaciones que sólo aquí podemos encontrar. Ha sido un año muy bueno en general, con regresos inesperados, discarrales previsibles, medianías — de las que hablaremos en otro post — y un año buenísimo para la electrónica nacional — de lo que también hablaremos — . Así que vamos a repasar lo que ha dado de sí este año con nuestras habituales filias y fobias: ambient, IDM, techno, industrial… Empezamos el viaje.

20. Jega — 1995


Mike Paradinas no ha sido el único que ha rescatado una publicación antigua para sacarla a la luz este año. Su colega Jega ha hecho lo propio este año con 1995 (Skam, 2016), un LP de IDM canónica con ese sonido de antaño y que tan bien ejecutado está. Desprende ese olor a pureta para aquellos seguidores del sonido del género durante aquellos años. Tiene sus necesarios cruces con el ambient y el electro, una cosa variada que hace de él merecedor de este puesto de honor para cerrar una lista que tiene mucho por delante.

19. Rival Consoles — Night Melody


Desde Erased Tapes Rival Consoles continúa con su habitual regularidad, construyendo a raíz de aterciopeladas melodías de tech house y algunos zarpazos de IDM discos bastante evocadores. Night Melody tiene algunas evoluciones fantásticas, de las que como ‘Johannesburg‘ se enchufan y no hacen más que prender más intensamente hasta la combustión final. Momentos de mayor ritmo y baile, de sonido electrificado que no quiere soltarte. Un álbum en corto y al pie, ideal para dejar en bucle.

18. Shifted — Appropriation Stories


Los álbumes que se dirimen entre los callejones oscuros y los callejones aún más oscuros y sin salida siempre hay un magnetismo del que es difícil escapar. El londinense Shifted lo sabe y en este tercer largo busca caminos difusos, decadentes, en ruinas, en los que dejar que los bombos sordos de su techno de raíz industrial guíen el camino. Entre tanto, atmósferas incómodas, ruido de fondo con bases dub y una tensión que no es buena para la salud. Pero nos gustan las cosas nocivas. Cómo no, un álbum que nace del sello Hospital, propiedad del amigo Vatican Shadow.

17. Roman Fügel — All The Right Noises


El de Flügel es uno de los giros más sorprendentes de este curso, de un anterior trabajo en el que venía con sus ritmos adrenalíticos para quebrarte el cuello con sus subidones, a un disco más cocido a fuego lento, para saborear despacio. En esas múltiples aristas que se balancean tranquilamente entre unas ambientaciones que avanzan poco a poco contaminando todo el espacio y algunos arrebatos más contundentes — pero pocos — , el alemán ha dado un giro en el que exhibir veteranía, mucho recurso y como siempre es común denominador, un gran gusto a la hora de componer melodías, ya sea para ahogarte en ellas a las seis de la mañana o para disfrutar cuando anochece.

16. Not Waving — Animals


Animals es uno de esos álbumes de sudar la gota gorda, de los que te van a dejar agotado por varias de sus líneas maestras: sus bucles sintéticos, los espacios claustrofóbicos que a veces construye o el propio tempo al que están algunos de los temas. Todo sumado a algunas secciones vocales muy propias de la EBM, por lo que por una parte es un disco que toca los cánones del estilo, pero por otro tiene ese imprescindible toque actual. Por la tendencia a dejar la máquina enchufada hasta que empieza a saltar el humo, podría recordar a lo que hicieron Factory Floor con su disco homónimo, pero es una reminiscencia que sólo está presente por momentos. Correas de transmisión sin final sí, pero menos enfocadas al trance de la noche.

Más en Hipersónica | Not Waving — Animals

15. Fasenuova — Aullidos Metálicos


Como es lógico en la carrera de un artista, Fasenuova han ido evolucionando con el paso de los años, alejándose de una electrónica más bruta y primigenia, llegando en estos últimos años a su mejor nivel, excepcional, tanto en Salsa de Cuervo (Discos Humeantes, 2013) como en este nuevo álbum. Pero siendo puro fasenuovismo, este está cortado por un patrón diferente. Aunque les ha pasado en discos anteriores, este tiene un magnetismo especial, una belleza extraña, difícil de explicar. Deben ser los teclados cortantes, la sangre que se hiela cuando vomitan su dramática y visceral lírica. O debe ser quizá la soberbia producción de Óscar Mulero. Casualmente, en el periodo de 2015–2016 puede que hayamos tenido los dos mejores LPs que han firmado sendos proyectos. Y seguramente no podríamos entender este magnífico Aullidos Metálicos sin el trabajo de Mulero y su Muscle and Mind (PoleGroup, 2015), ambos unidos por ese juego con las ambientaciones y el músculo, manipulando tus emociones.

Más en Hipersónica | Fasenuova — Aullidos Metálicos

14. Pedro Vian — Beautiful Things You Left Us for Memories


Beautiful Things You Left Us for Memories es un trabajo repleto de emociones, muy accesible y experimental a su vez por los caminos que explora a lo largo de las 12 canciones. Y todo manteniendo un eje emocional que vertebra el álbum. Es uno de esos discos que tienen mucha alma. Tremendamente talentoso, tanto, que es difícil no rendirte ante él, aunque seas un agnóstico de la electrónica. La versatilidad que demuestra, sumado a los detalles de cada una de las canciones, subliman una propuesta que ya en epés y sets en directo auguraban que tenía que llegar un LP para exhibir pura calidad.

Más en Hipersónica | Pedro Vian — Beautiful Things You Left Us for Memories

12. SHXCXCHCXSH — SsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSs


Este tercer larga duración viene corroborar la metamorfosis que los suecos están desarrollando en cada disco. Si bien en su debut STRGTHS (Avian, 2013) seguían la línea de Avian, el sello de Shifted en el que están afincados y en el que se apela al techno industrial, en su anterior y buenísimo (y mejor) trabajo, Linear S Decoded (Avian, 2014) empezaron a abrir su sonido. Y ahora lo han hecho más que nunca, quizá por eso tengamos un lapso ahí de dos años entre ese álbum y el siguiente. SsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSs vira hacia un ambient techno en el que el músculo ha sido reducido en parte, dejando prioridad a esa maraña sónica mediante la cual son capaces de rezumar sensaciones melancólicas gracias a sus bellas composiones. Han hecho de las texturas su eje vertebrador, el cual ya estaba en su disco de 2014, pero de una forma más equilibrada.

Más en Hipersónica | SHXCXCHCXSH — SsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSsSs

11. Ital Tek — Hollowed


Ital Tek no tenía ningún motivo aparente para tener que cambiar sus patrones musicales, estaba bien afincado en corrientes que iban desde el dubstep al footwork pasando por el wonky. Entre cadencias superpuestas, rupturas brillantes con sonidos limpios y buenísimas percusiones y cajas de ritmo, con los pequeños cambios disco a disco mantenía una regularidad que siempre le hacía interesante. Sin embargo, este paso que vuelve tangencialmente sobre sus trabajos más primigenios con algo más de IDM y apostando fuerte por atmósferas potentes y más emocionales supone una vuelta de tuerca. Muy bien ejecutada.

Más en Hipersónica | Ital Tek — Hollowed

10. bRUNA / Wooky — Archives


Se trata de un gran trabajo, a la altura de dos de los compositores más talentosos del panorama electrónico nacional, de los que hay que destacar no sólo su labor como productores, sino la que hacen con sus compañeros y compañeras tanto en el sello, como en el festival y el programa. La pasión por la música y por ese ambient clasicón pero llevado a la actualidad, como hace gente como Steve Hauschildt, quien parece presente en este trabajo, han dado como resultado uno de los discos más interesantes de la electrónica española de los últimos años. Para los amantes de las texturas, las atmósferas y la música secuencial.

Más en Hipersónica | bRUNA / Wooky — Archives

9. Paul Jebanasam — Continuum


Jebanasam ya dejó constancia de lo que plantea en su debut, un drone ambient convulso, muy convulso como los de Jannick Schou y principalmente cercano a las atmósferas que construye Roly Porter, que también ha publicado en Subtext. Unas composiciones que parecen grabaciones de campo en medio de una supernova, si es que fuera posible. Pero ahora ha ido a más. Vuelve a presentar ante nosotros tres canciones extensas y cada una de ellas con un resultado diferente en el que elabora diferentes discursos a través de los mismos patrones. Es difícil dominar temas que duren tanto y que no se vayan a lo cargante.

Más en Hipersónica | Paul Jebanasam — Continuum

8. Norwell — Grasslands


Un disco — o cassete más bien, que es el formato físico con el que se vende — , que viene después de dos epés que ya de por sí dejan la boca abierta y de los que deberemos hablar en breve, Appendix (Shabu Recordings, 2016) y Death Of A Star (Pinkman, 2016). Ambos con temas de los que te de dejan en bragas. Grasslands sigue por la senda de Morfózis (Reckno, 2015), con sonidos modulares de inspiración kosmische, pero ahora con mayor influencia de las atmósferas y los requiebros que se pueden escuchar en Border Community. Sólo que no hace falta haber estado apadrinado allí. Aunque por todos los detalles, las aristas que presenta y el inconfundible sonido analógico — salvo excepciones — , desde luego podría tratarse de otro hijo de The Inheritors (Border Community, 2013).

Más en Hipersónica | Norwell — Grasslands

7. Kaitlyn Aurelia Smith — Ears


En Ears encontramos prácticamente todo lo que le faltaban a los dos largos anteriores, y esta vez con un minutaje más asequible, más corto, en el que emplear todo lo que tiene que expresar. Sin relleno. Precisamente que ahora tengamos ante nosotros un LP más compacto hace su propuesta mucho más interesante. De hecho, el año pasado con Euclid empezaba más o menos en las mismas coordenadas sonoras que este nuevo volumen, pero pronto se difuminaba por caminos modulares bastante planos. Aquí en cambio, encontramos pequeñas joyas que discurren entre el art pop de ‘Arthropoda‘ — que bien podría ser un tema firmado por Julia Holter — y las progresiones electrónicas como la del primer tema, ‘First Flight’.

Más en Hipersónica | Kaitlyn Aurelia Smith — Ears

6. Datach’i — System


En su acercamiento más puro y ortodoxo a la IDM, como es lógico, el LP rezuma olor a clásicos, toca algo de los Boards of Canada con efectos comatosos del ‘Everything You Do is a Balloon‘ (‘122112‘), lo cual es también una muestra de su talento. Lograr esas reminiscencias dentro de la IDM no es fácil, y prácticamente en todos los temas mencionados, Joseph Fraioli consigue evocar sus mismas sensaciones. Es decir, es un álbum notable no porque se parezca a X o Y, puesto que podría tener tufillo a plagio cómodo, sino porque es bueno por lo mismo que aquellos lo fueron — quitando, claro, su elemento seminal — . Además, Fraioli siempre ha sido de producciones bastante quirúrgicas, esculpidas con precisión, huyendo de composiciones facilonas que salen con el automático puesto para apelar al efectismo.

Más en Hipersónica | Datach’i — System

5. Huerco S. — For Those Of You Who Have Never (And Also Those Who Have)


La música de Brian Leeds, Huerco S., siempre había destacado por ser una de las puntas de lanza del outsider house, en él convergían a la vez abstracciones sonoras repletas de matices y algunas bases rítmicas que lo hacían perfectamente compatible con la pista de baile. Precisamente todo ese enriquecimiento que tenían sus composiciones hacía que de cara a un próximo álbum, su proyecto pudiera virar hacia varias corrientes. Y así lo ha hecho en este título de tamaño kilométrico, ha quitado de raíz las percusiones y esas bases que miraban al clubbing ya no están. Ahora sólo quedan capas y capas de ritmos a bajas revoluciones, de una metamorfosis ambient que consigue convertirse en el trabajo más íntimo y personal del productor estadounidense.

Más en Hipersónica | Huerco S. — For Those Of You Who Have Never (And Also Those Who Have)

4. Death In Vegas — Transmission


Transmission abre una brecha más compleja en el sonido que perfiló en Trans-Love Energies, más centrado en la pista de baile. Para empezar, este no era el disco que tenía que salir, el sexto álbum de Death In Vegas se perdió al robarle el portátil donde Fearless lo almacenaba. Así que tuvo que empezar de nuevo, para lo que aclimató un estudio de cero con cacharros nuevecitos también. Pero además, lo que hizo que este fuera un trabajo de Death In Vegas y no de Richard Fearless es la participación de la conocida ex actriz porno Sasha Grey, quien ya había colaborado con él y que al manifestar su gusto por el trabajo de Chris & Cosey, captó la atención de este para que le encargara los vocales. Y así es como ha llegado a nuestro oídos este último LP de DIV. Un álbum oscuro y muy luminoso a la vez, con homenajes a la pista de baile, a lo industrial y esas ramas primigenias de la electrónica que siempre han sido del gusto del alma mater del proyecto.

Más en Hipersónica | Death In Vegas — Transmission

3. Roly Porter — Third Law


Tres años después de Life Cycle Of A Massive Star (Subtext, 2013), y recalando ahora en las filas de Tri Angle, donde casi es oro todo lo que reluce, Third Law (Tri Angle, 2016) recoge el testigo donde lo dejó el último LP. Y no sólo eso, sino que corrige todos esos detalles que hacían de su segundo álbum una gran obra que dejaba con la sensación agridulce de que podía haber sido algo mayor. Y eso es exactamente Third Law. Un trabajo con el minutaje necesario, con la enjundia cósmica que caracteriza a Porter y con unos matices sonoros que son pura orfebrería. El disco no hace más que corroborar que se ha convertido en una de las referencias de la electrónica ambiental a nivel internacional. No sólo por su interpretación agresiva y desbordante del género, sino también porque sus discos se convierten en algo más que simples experiencias sonoras. Estas sólo son un punto de partida que lleva a evocaciones que van más allá de lo musical.

Más en Hipersónica | Roly Porter — Third Law

2. Oval — Popp


Encontrarse de repente con una metamorfosis tan fascinante, en la que combina patrones fríos y cerebrales de la IDM, con el glitch y esos breaks tan vitalistas, sorprende. La primera reacción al ver cómo suena cuando le das al play con ‘ai‘ es plantearse si en efecto es un disco de Oval. En efecto. En ella se percibe toda esa orgía sonora que pueden ofrecer esos estilos arriba comentados, y es la tónica general del álbum. Popp no es sólo una renovación musical del compositor germano, también ha logrado, pese al cambio, mantener esos ejes que jalonaban implícita o explícitamente sus mejores producciones: bastante emoción, mucho cuidado en la producción a pesar del bajo presupuesto que siempre ha utilizado, y todos esos recursos arpegiados y agudos que antes se balanceaban sobre bases minimalistas.

Más en Hipersónica | Oval — Popp

1. Tim Hecker — Love Streams


Una fabulosa composición de once temas en las que se aleja de la densidad de Virgins, y que sin ser tan voluptuoso, sigue apelando a capas y capas que a pesar de ser minimalistas, juntas logran muchas más texturas y por ende, edificar una pieza más compleja en su conjunto. Aun así, sigue manteniendo vigentes muchos de los rasgos característicos que han hecho de Hecker uno de los arquitectos indispensables en la electrónica — y más concretamente el ambient, el drone o el glitch — de los últimos tiempos. Seguimos encontrando la intensidad arrebatadora por momentos de su anterior LP, esos arpegios propios de los mejores momentos de Laraaji y al mismo tiempo la sencillez arrebatadora y preciosa de mentores como Eno.

Más en Hipersónica | Tim Hecker — Love Streams

Anuncios