Anuncios

Ulan Bator — Stereolith

Nunca es tarde, si te da igual el punto de llegada


Lo primero que llama la atención de Ulan Bator (un nombre al que en Hipersónica tenemos mucho cariño porque en todos lados hay chistes internos), es que la banda tiene un cuarto de siglo de vida. 24 años de trabajos cargados de rock, avant garde, psicodelia y… desconocimiento. Porque por mucho que una banda consiga dedicar su vida a esto de la música, es curioso ver que las ganas y el espíritu subsisten tanto tiempo después, cuando nunca han ido de la mano de un éxito comercial.

Aquí, por ejemplo, acabamos de descubrirlos, con Stereolith (Tapete Songs, 2017), su ¿décimo? disco de estudio. Y lo cierto es que la sensación que deja la escucha del trabajo compuesto por Amaury Cambuzat es bastante agradable. No podemos decir que sorprenda que no lo hayan petado, pero hay bastante magnetismo en las composiciones de los parisinos, en un delirante camino entre momentos que se acercan tanto a la chanson como al kraut rock. Tan delirante como el vídeo que adelantaba ‘NeuNeu’, el single que dio a conocer Stereolith.

Además de la propia ‘NeuNeu’, hay cortes en Stereolith, como la inicial y breve ‘On Fire’ cargados de magnetismo y poder. Una sensación de poder que redunda en ‘Ego Trip’ o ‘Icarus’. Cortes con el suficiente poder de atractivo como para que uno se lleve a Ulan Bator puestos en algún rincón de un cd para el coche (yo qué sé, mi coche todavía tiene cd), o, en definitiva, para manejar su nombre con la familiaridad suficiente. Una apuesta solvente y recomendable. Sin alardes, pero también sin fisuras dentro de esa apuesta kraut-avant-post-psych-rock de aprobado amplio.

6,03/10

Anuncios