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Alva Noto — Unieqav

Elegancia y sobriedad prensada en un trabajo que supera estilos


Encontrar belleza dentro de los fondos abisales de la electrónica siempre ha sido un reto. A veces puede que tan complejo como la propia experimentación que se da en esos fondos. Alva Noto, otro de los pesos pesados de la electrónica alemana, de la segunda ola del glitch auspiciada por Oval, lleva dos décadas sacando petróleo de esos errores voluntarios y esos ritmos entrecortados. Tres años después de su último disco en solitario, Xerrox Vol. 3 (raster-noton, 2015), llega ahora Unieqav (NOTON, 2018), uno de los mejores trabajos del germano que se recuerdan.

Un álbum que ensancha y abraza todos los sonidos que ha tocado

Como es propio de artistas de esta índole, siempre abiertos a diferentes esquemas, ha explorado partes más accesibles vía pianos propios de neoclásica y ambient de la mano de Ryuichi Sakamoto; glitch más tosco y cerrado en solitario como el de sus inicios, pero con algunas perlas más melódicas; y términos medios con Opiate como Opto, amén de ambientaciones más poderosas como la saga de Xerrox. Precisamente Unieqav, su nuevo álbum, gira más en torno a dicha saga, en cuanto a un sonido más expeditivo que se sale de sus experimentaciones más monolíticas.

En ese sentido, aquí Alva Noto explora una vía glitch junto al minimal techno, como hace Byetone, y los resultados son espléndidos, con un conglomerado de lo mejor que nos ha dado estos años, salvo las secuencias de piano de Sakamoto. Ya en el primer corte, ‘Uni Sub’, se intuye por dónde va a ir el disco, y más con ‘Uni Mia’, sendas, y sobre todo esta última, evocadoras combinaciones de glitch y ambient. Al ser conjugado con el glitch, no tan habitual en los creadores de atmósferas, Unieqav resulta de mayor interés, ya que el valor añadido de los buenos discos de ambient están bastante vistos. Un trabajo en el que juega muy bien tanto con los sonidos como con la quietud y momentos más silenciosos. En ese equilibrio Noto es muy bueno.

Una secuencia que va a más, con mayores texturas y detalles

Sobre esos buenos cimientos, el álbum va evolucionando, poco a poco entran nuevas capas y vira esquemas propios del minimal techno, con mayor tempo y bombos de mayor cuerpo. ‘Uni Normal’ o ‘Uni Mic’ son claros ejemplos, aderezados además con una reconocible base y atmósfera de sofisticación alemana de herencia kraftwerkiense. Además, los temas van agrupados según el esquema que sigan, por lo que se encuentran pequeñas secciones de dos o tres temas cortados por un mismo patrón, eso sí, todas con el mismo ADN. Esas pequeñas modificaciones entre una y otra le dan ese toque de diversidad del que ha adolecido en algunos de sus trabajos. Las que permiten pasar de un corte más monolítico a la soltura de ‘Uni Blue’ con esa rocosa atmósfera.

Así pues, de la combinación de ‘Uni Mic B’, con su carga ambiental manchada de glitch, al minimal techno regio y geométrico de ‘Uni Tra’, esos errores digitales propios del género, le dan una riqueza tremenda a este LP. Otra muestra de cómo buscar otros esquemas desde el ambient, y desde el glitch puro, género en el que más encasillado ha estado. Unieqav es un ejemplo de cómo la concatenación de todos sus discos y narrativas se puede aglutinar en un trabajo superior, completísimo y que difícilmente puede dejar insatisfecho. Explota sus aristas de forma contenida, pero ensancha cada una lo suficiente para encajar detalles de los demás estilos. ‘Uni Chord’, el tema de cierre, es lo mejor del disco, el culmen a esa cascada de canciones en las que ha mostrado de qué forma combinar cada uno de los factores. Grandísima obra.

8,5/10

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