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Mira Festival 2018: deberes rápidos con una ruta rápida para cada día

Servicio público por si no tienes tiempo o quieres posturear

Yves Tumor

Esta vez no habrá representación hipersónica en el Mira Festival. Sin embargo, eso no es óbice para el clásico artículo como previa del evento, que se ha convertido en una de las citas imprescindibles para los acérrimos de la música electrónica a nivel estatal, apostando por nuevas tendencias y artistas de vanguardia que contradictoriamente, a veces faltan en otros eventos de mayor tamaño y trayectoria. Una vez más, una ristra de nombres que disfrutar y con los que ponerse las botas en las que hay gente que viene pisando fuerte, y otra que empezó a pisar fuerte hace más de cuatro décadas. El programa intenta no joder mucho con los solapes, lo que es un detalle. Esto es lo que no deberías perderte:

Jueves

Eartheater: en una realidad paralela en la que nos sobra el tiempo, este disco ya estaría reseñado, porque el nuevo disco de la estadounidense brilla por su deconstrucción de algo ya de por sí deconstruido como el art pop. Jugando en los límites, su cruce entre ese pop camuflado, los arreglos experimentales y su poso folk, hacen de su propuesta una fascinante y marciana belleza.

M.E.S.H.: uno de los príncipes de PAN por sus posicionamientos que vienen de la IDM y que se transforman al pasar por filtros de UK Bass y deconstrucciones sonoras. Una propuesta Mira 100% para ponerte la cabeza de vuelta y media, en la que no faltará la tradicional asociación con un videoartista.

Amnesia Scanner: el de Amnsesia Scanner es francamente uno de los discos del año. Una propuesta post-industrial con fusilamientos digitales que se pasan por el forro toda la cultura de baile tradicional dentro de la electrónica. Una muestra de la época de eliminación de etiquetas que vivimos. Una pasada de debut que en directo debe tener una traslación que ningún mortal debería perderse.

Dasha Rush: para las mentes perturbadas que encuentran su lugar en las opacidades del techno industrial. Desde Rusia con amor, un versus y movidas visuales, los beats vibrantes y tensos de Dasha Rus.

Viernes

Cauto: para quienes aún no conozcan al catalán, deberían no faltar a esta cita. Sus coordenadas sonoras, a mitad de camino entre un ambient ensoñador, melodías que intentan acercarse al glitch y sonidos muy líquidos te imbuyen en un paisaje evocador. Hace unos años fue una de mis sorpresas en el Sónar.

Carla del Forno: la productora australiana hipnotiza con sus sintes. Desde la minimal wave y secciones más pop, tiene toda una amalgama de beats muy interesantes en medio de esos conceptos. Trazos gruesos y atmosféricos y otros mucho más alegres. Interesantísima.

Aïsha Devi: más deconstrucciones sonoras, noise, autotune y atmósferas imprecedibles. Una propuesta más light que la de Amnesia Scanner pero mucho más vocal, que junto a esas capas digitales te pueden volar la cabeza.

Tangerine Dream: qué decir de unos clásicos como Tangerine Dream. Una barbaridad de confirmación, con uno de los grupos pioneros en lo referente a electrónica progresiva, que combinaron durante su dilatadísima trayectoria discográfica con la new ave, el krautrock o postulados más ochenteros. Obligatorios, por supuesto, aunque hayan ido a menos en los últimos tiempos, más centrados en bandas sonoras.

Call Super: la suya es una actuación en formato dj set, lo cual puede ser impredecible, aunque es de esperar que tire por su IDM y sus pinceladas techno. Mejor en live.

Tapan: no siempre hay la oportunidad de ver por aquí a artistas serbios. Tapan lleva publicados un álbum y varios epés en los que juega con sonidos tribales, jazz oscuro y algo de IDM. Propuesta bizarra a tener en cuenta.

Varg: el sueco Varg es un nombre sagrado en esta casa, de los que generan consenso. El pasado curso publicó uno de los discos del año. Su ambient techno, sus atmósferas, su violencia, sus flirteos con el autotune cuando le da la gana… Junto a una propuesta visual y 3D no dejan lugar a dudas: es uno de los obligatorios de todo el festival.

Dj Stingray: qué mejor para cerrar la noche al menos en la 3D Sound Room, que hacerlo con uno de los activos de las nuevas generaciones del techno de Detroit. Músculo, imaginería robótica y futurista al más puro setilo Cybotron y ramalazos electro dentro de las melodías. Puro Detroit. ¿Hace falta más?

Sábado

El Sueño de Hyparco: una de esas joyas escondidas de la electrónica española de finales de los 80, heredera de la electrónica ambiental y progresiva de la escuela de Tangerine Dream y similares. Además, vendrá con su disco culmen, Ambientes Hormonales, con visuales de Alba Corrales. Palabras mayores.

Seefeel: si el año pasado fue el turno de Plaid o µ-Ziq, ahora es el de otro clásico de la IDM (más atmosférica) en sus primeros años, Seefeel interpretando Quique. Más fetichismo añejo, uno de los valores y puntos clave del Mira Festival.

Yves Tumor: el estadounidense ha vuelto con nuevo disco este año deshaciendo etiquetas y descolocando al personal por su giro más sucio y ruidístico en sus postulados hip hop. Un artista en parábola ascendente que no me perdería.

Rival Consoles: el inglés no falla con sus discos. Un productor muy regular, lo que demuestra una vez en su álbum de este año. Para los amantes de las texturas constantes en las diferentes capas, evoluciones lentas y evocaciones que digerir tranquila o intensamente.

Avalon Emerson: una de las sensaciones del techno actual. Lógico por su punto fuerte, sus sesiones, que leen muy bien el momento del público, y diversas por el amplio abanico de techno que maneja. Oscuridad, elocuencia o melodía, lo que haga falta.

Borusiade: otro que viene con su debut para estrenar. Techno belga que mama de la EBM, lógico por el país del que viene, con temas que pueden tener mucho de majestuoso, pero también potencia y frenetismo. Recomendabilísimo si lo que quieres es decubrir nuevos artistas. Porque además merecerá la pena, como todo el cartel.

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