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Algunos discos de guitarras de este 2018

Aperitivo previo de las listas de final de año

Träden, gente norteña como muestra su cutis, disfrutando de la vida entre ramajes y frío

Aunque ahora le damos sobre todo a los podcast en los que vertimos nuestro odio y nuestro amor, seguimos compartiendo mucha música por nuestros hilillosh internos. Y por supuesto, en los próximos días sacaremos a pasear nuestras tradicionales listas de discos con grupos inventados que descubrir, auténticas perlas e igual ese álbum o EP que salió en 2017. O ese trabajo de art pop de Eritrea. En cualquier caso, y a modo de spoiler/ejercicio preventivo por si no entran en la lista, aquí van algunos discos de guitarras bastante interesantes a los que echar un oído, o varios, en el caso de que te hayan pasado desapercibidos y que han gustado por aquí. Puede que no sea el único especial de los próximos días. Ni siquiera relacionado con las guitarras o con este año.

E — Negative Work

A pesar de la putrefacción de la etiqueta, generalmente con razón, por otorgársela a grupos que poco o nada tienen que ver, o por trabajos mediocres y perezosos, hecho con el automático, como con cualquier estilo con trayectoria, siguen existiendo álbumes relevantes del género. Frente a la decadencia de viejos clásicos que siguen estirando el chicle innecesariamente, hay algunos que aún hacen cosas interesantes. Uno de ellos es E, más conocidos en redes sociales como A Band Called E — misión imposible encontrarlos si no por las redes o plataformas — , pero mucho más conocidos si decimos que detrás de ellos está Thalia Zedek de Come o Gavin MacCarthy de Karate. Junto a ellos está otro veterano de la escena underground y experimental americana, Jason Sanford.

Tras su debut de homónimo nombre en 2016 con Thrill Jockey, este año han vuelto con un segundo largo del mismo corte. Un disco que enseguida te mete el gancho con el primer tema, a su vez una presentación de lo que es: un disco para los amigos de la ortodoxia del rock independiente americano de toda la vida. Sin novedades en el frente, como es de esperar a estas alturas, pero con una gran ejecución, lógica viendo quién se encarga de ello. Zedek ya no se desgañita con la voz quebrada de Come, pero sus guitarrazos y sus potentes duetos vocales con Sanford, amigo de las virguerías y la experimentación con la guitarra, al más puro estilo Sonic Youth, generan una descarga eléctrica tremenda. Cambios de ritmo, ruidismo, experimentación y embestidas varias. Obligatorio para los acérrimos del indie rock de toda la vida.

Träden — Träden

Durante los setentas, Träd, Gräs och Stenar, unos tipos suecos, desconocidos por aquí, se sumaron a la ola de ácido y bucles infinitos que se expandía aquellos años. Tras su vuelta en los 2000, y ahora sólo con uno de los miembros originales de aquél proyecto, han vuelto este año bajo el título de Träden para recuperar ese tamiz de sonidos que se difuminan y entremezclan. Unos señores suecos que regresan con un trabajazo de psicodelia lenta y corrosiva, que se va desenvolviendo poco a poco, a pequeñas revoluciones, para acabar enmarañándolo todo con leves subidas de tensión y quitarras que se fusionan en una jam.

Junto a esta coraza sonora, vocales corales que encajan perfectamente con la evolución solemne de los temas claves del disco, como el primero, una fantástica introducción a una hora de lisergia reposada de temas en el que el más corto dura seis minutos. Eso sí, tiene algunos puntos flojos, pero sobre todo al principio, a mitad y al final, alberga auténticas perlas que incluso huelen a post-rock mogwaiense — véase ‘OTO’ — con ese olor a mitológico, a final de batalla. Un álbum absolutamente disfrutable para dejar con muchos detalles que descubrir para dejar en bucle.

Spider Bags — Someday Everything Will Be Fine

Si una banda viene de Chapel Hill siempre hay que prestarle atención. Si se llaman Spider Bags, el deber es doble. Los estadounidenses llevan una década haciendo ruido a pequeña escala, pero con himnos de los que importan. No de los que llenan estadios, sí de los que tienen ese ambiente loser, lo mismo que después te hacen uno con un aire vitalista para celebrarlo todo. Este nuevo trabajo de Spider Bags tiene esas características. A mitad de camino de unos Purling Hiss no estancados y unos Dinosaur Jr. con unos punteos grandilocuentes, Spider Bags te lamen todas las heridas que sean necesarias.

Dejando el garage gravitando en un segundo plano para traerlo más de cerca dependiendo del momento, concentran ese sonido de perdedores hundiendo su cerveza en la barra de la taberna para removerlo y escupirlo después en los últimos momentos de ‘Oxcart Blues’ a modo de efusivo brindis. Sin ser un disco sobresaliente, es musicalmente muy inspirado, sobrevuela durante gran parte de él esa atmósfera emocional que le da muchos enteros en temas como ‘Burning Sand’. Pequeños coros adictivos, guitarras que hacen incursiones en segunda línea y arreglos de cuerda clasicistas como ‘Rollin’ With The Flow’ en los que no puedo evitar pensar en los Love de You Set The Scene.

Iceage — Beyondless

Después de toda una serie de trabajos explotando el post-post-post-punk con algo más de músculo, los daneses se han dejado un sonido tan abigarrado para dar un sorprendente y grato giro en su cuarto álbum. Un disco más artie y ambicioso a nivel de composición, en el que dejan de dar por saco con un estilo que ha dado tantos grupos y discos frustrados en un corto lapso de tiempo. Un LP en el que es más difícil cogerles las costuras: profundidad y sonoridad de inspiración velvetiana que se recoge en varios temas, instrumentos clasicistas o no inclusive, bien repartidos a lo largo del disco, y sin renunciar a algún cambio de ritmo, pero sin estirar demasiado el chicle. Mucho mejor más centrados en lo que da de sí un trabajo que parece más de cámara y con ese espíritu blues que lo vuela todo por lo alto en uno de los temas del año, ‘Pain Killer’ con Sky Ferreira (no Ferraia).

Rays — You Can Get There From Here

De un corte más postpunketa en su disco anterior a este segundo largo, Rays han metido en su paleta también un poco de jangle pop. De los discos que tienen este ingrediente mágico que veremos (o no) en la lista de final de año, uno de los trabajos más originales es este nuevo de Rays. Con temas de mecha corta, con apenas dos minutos, se meten en los recovecos pop de melodías de teclados que enganchan, para después salir con tres o cuatro acordes garageros y en los que regresan a su álbum debut. Una combinación de dos estilos que puede parecer artificiosa, pero en la que Rays salen bien parados, creando temas tan redondos como ‘Subway’, que guarda en su esencia el ritmo entrecortado de los primeros e imprescindibles Wire.

Tony Molina — Kill The Lights

La cuota pop de Slumberland pero con mucho más que una simple propuesta melódica. Tony Molina demuestra cómo va sobrado en temas puro punk en el minutaje para construir delicados temas pop con sabor añejo que miran a los Byrds por el retrovisor pero sin dejar de lado el pasado de Ovens. Un trabajo acústico, con buenísimas combinaciones dentro de lo limitado que puede parecer, aderezado con coros clasiquérrimos en los que quedarse resguardado mucho tiempo, a pesar de lo breve de los temas. Entre la nostalgia y una instrumentación sin muchas capas, pero suficiente para lo que tiene que ser, Tony Molina construye un notable álbum que no saldrá en las listas y que merece su mención. Quizá a veces sí se echa un poco de menos algún minuto más, pero qué duda cabe que tiene varias piezas de auténtica orfebrería pop.

*U.S. Girls — In a Poem Unlimited

Vale, no es que sea un disco muy guitarrero, pero el de U.S. Girls es uno de los trabajos *no electrónicos* que más me han llamado la atención este año. De todo el hype de formaciones de grupos de chicas de este año, algunos proyectos han quedado en puestos privilegiados con propuestas planas. Justo lo contrario de lo que ofrecen U.S. Girls con este nuevo largo, una obra de pop contemporáneo que fluye entre la psicodelia light, pasando por momentos más art pop, con muchas capas que ir extrayendo para degustarlas, y valiéndose de recursos de teclados tan bien utilizados como el de ‘Poem’. Disco, saxos, teclados, voces filtradas y mucho de músicas pasadas genialmente embutidas en un trabajo de pop contemporáneo que bien podría valer de ejemplo como ese paradigma.

  • Quedarán muchas cosas, hypes de año inclusive (escrito antes de cerrar el democrático Excel que rige las listas de final de año), de las que hablar antes y después de la lista, como Goat Girl, Hot Snakes, Ulrika Spacek, No Age o Jess Williamson. De algunos ya hemos hablado en El Ruido de la Calle, otros estarán en nuestras listas de Spotify y otros en nuestros corazones.

https://hipersonica.com/podcast-el-ruido-de-la-calle-s02e06-greatest-hits-de-la-mierda-aliexpress-c31735b41b7b

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