Animals as Leaders — The Madness of Many

Puede llegar a ser controvertido el tema de los virtuosos en el metal, sobre todo en la faceta más progresiva del género, pero pardiez, cómo agradecimos la irrupción de alguien como Tosin Abasi incluso los menos aficionados a dichos virtuosos. Al frente de Animals as Leaders le hemos visto convertirse en un referente moderno, en el líder de un proyecto de personalidad bastante marcada y única en un género necesitado de gente dispuesta a liderar hacia una dirección que no sea un continuo revival de los patriarcas. En definitiva, Abasi y su grupo eran un estímulo más que necesario.

Con tres discos a sus espaldas, el grupo se ha posicionado bastante alto dentro del estilo y se ha ganado el corazoncito de unos cuantos, servidor incluido. No obstante, a pesar de lo que me flipan esos trabajos, he terminado algo desconectado con respecto a la llegada de The Madness of Many (Sumerian, 2016), su cuarto álbum de estudio. Quizá una sobredosis de novedades o la negativa a escuchar sólo adelantos para dejarme sorprender al completo por el disco en la primera escucha, pero me había llegado a mantener al margen de un grupo que, hasta ahora, me parecía garantía de calidad.

Animals as Leaders perdidos en su propio laberinto

Al final, sí puedo decir que me he encontrado sorprendido por lo que Animals as Leaders han ofrecido en este trabajo. Sin embargo, tengo que decir que la sorpresa no ha ido en el sentido que esperaba. Más bien en el sentido opuesto. Por primera vez, me estaba topando con un álbum del grupo que no me estaba diciendo absolutamente nada en la primera escucha. Las canciones iban pasando una tras otra sin dejar nada de poso, ni un momento memorable, ni uno sólo de esos riffs que te vuelan la cabeza. Qué-está-pasando.

Cualquier otro podría acusar esto a una de las principales características de The Madness of Many, que es justo la que marca la diferencia con otros discos del grupo: la apuesta por un sonido menos pesado y retumbante. Yo no creo que sea por eso, puesto que, aunque tenga algo menos de músculo, sigue sonando a puro Animals as Leaders, con sus juegos de guitarras plenamente sincronizadas, sus virtuosismos tanto en los riffs como cuando Abasi vuela libre, sus momentos machacones, sus laberintos compositivos. Por algo que no termino de entender, esos trucos que antes les funcionaban de maravilla ya no les salen con tanta gracia. Quizá podamos achacarlo a una mera cuestión de inspiración, o falta de ella, que conduce al trío a perderse en sus propios laberintos compositivos.

6/10

Habrá quien sí termine (auto)convencido de la valía de The Madness of Many y lo pueda elevar a la categoría de disco menor del grupo. Yo, aunque no pueda hablar de una rotunda decepción, sí que lo tildaría de decepción. Un disco de Animals as Leaders donde las canciones pasen sin pena ni gloria, donde las guitarras transmiten una languidez impropia hasta ahora, se me hace imposible de calificarlo de otra manera, por muy acertado que termine estando en el aspecto técnico -de hecho, siguen haciendo cosas que están al alcance de muy pocos guitarristas-. Un disco que ni fu ni fa que puede llegar a ser una losa importante para el futuro de esta banda. Veremos.