El 1 de junio de 1990, el día en que se estrenó ‘Desafío Total’, Paul Verhoeven se consagró en Hollywood. El éxito de ‘Robocop’ ya había dejado claro, por un lado, que Hollywood no le iba a dominar y, por otro, que a la vez sabía perfectamente hacer cine para las masas. Pero recibir la película con más presupuesto del Hollywood de la época y hacerla triunfar a pesar de que hasta entonces su preproducción había sido un absoluto calvario fue la confirmación absoluta de la maestría a la hora de domar a la industria.

‘Desafío total’ se convirtió en un clásico inmediato, una película que hila finísimo entre la acción, la ciencia ficción con aristas, las palomitas y el espectáculo adulto.

La Desafío Total que parecía que no iba a producirse jamás…

  • Dan O’Bannon y Ronald Shusset, que en 1979 triunfarían con el guión de Alien, se enamoraron de la historia corta de Phillip K. Dick antes incluso de escribir Alien. Le compraron los derechos al polémico escritor e intentaron colocarlos en diferentes estudios.
  • Ese periplo llegó a dar a luz 40 guiones de ‘Desafío Total’, de los cuales uno de ellos fue comprado por Dino de Laurentiis para que lo protagonizase Richard Dreyfuss.
  • Bruce Beresford era el director elegido, pero como De Laurentiis no consiguió sacar adelante la producción, Beresford acabó dirigiendo ‘Paseando a Miss Daisy’ con la que ganaría el Oscar a Mejor Película aunque él no fuese nominado.
  • De Laurentiis también le pasó el guió a David Cronenberg, que si algo hizo es chocar con O’Bannon y Shusset. Mientras los guionistas buscaban una película de aventuras, Cronenberg quería algo más cercano a lo que luego rodaría en ’Spider’.
  • En el año de trabajo con Cronenberg se reescribió el guión casi a una vez por mes, pero algo quedó y ahora parece obvio para cualquiera que siga al canadiense: Kuato y sus mutantes de Marte.
  • No sólo Dreyfuss se barajó como actor principal, sino también William Hurt o Patrick Swayze. Mientras De Laurentiis estuvo al mando del proyecto, Arnie nunca llegó a sonar como protagonista.
  • Pero Dino vivió en sus carnes el fiasco del ‘Dune’ de David Lynch’ (provocado en parte por el propio productor) y decidió quitarse de en medio.

… y que Schwarzenegger resucitó

Schwarzenegger, a punto de convertirse en mujer recién llegada a Marte
  • Arnold Schwarzenegger, super-estrella del momento, pidió a Carolco (productora del ‘Robocop’ de Verhoeven) que se hicieran los derechos: participaría en la película a coste no muy alto si le dejaban tener voz y voto en la producción y le aseguraban un 15% de los beneficios.
  • Arnold ya había intentando convencer años antes a Joe Silver de hacerse con los derechos de la historia, pero ahora la ocasión era la propicia: “De repente, oí que alguien comentaba que Dino andaba con problemas. Que tenía que quitarse de encima algunas cargas y que una de ellas era no poder sostener económicamente una película de esta envergadura. Así que se la quitó de encima y yo me metí de lleno. Les dije a Carolco que me encantaría hacerla si se reescribía el guión de manera satisfactoria”.
  • Schwarzenegger lo controlaba todo: podía vetar a directores, guionistas y al resto de estrellas participantes. Confiaba tanto en Verhoeven que le permitió traer a casi todo el equipo que había hecho posible técnica y visualmente ‘Robocop’.
  • Fue el propio Arnold el que pidió a Verhoeven como director: ya había sonado como protagonista de ‘Robocop’. También solucionó el problema del tercer acto de la película, que ni O’Bannon ni Shusset sabían cómo resolver bien: de hecho, en una entrevista de la época, Shusset se calificaba a sí mismo como “algo parecido a la ex que el resto había heredado de Dino De Laurentiis. Tengo que agradecer el entusiasmo y la tenacidad de Arnold (…) que salvó mi participación el proyecto”.
  • Schwarzenegger contrató a Gary Goldman, el guionista de ‘Golpe en la pequeña China’, para conseguir que los últimos cuarenta minutos no fuesen una larga secuencia de acción en la que el tema de la identidad se hubiese abandonado, sino que recuperasen todo lo que el resto de la película iba sembrando. Sushett y O’Bannon, ya con 42 reescrituras, no lo habían logrado. Gracias a la colaboración entre Goldman, Shusset y O’bannon, quién es en realidad Douglas Quaid (y cuánto perdemos como humanos al ceder el control de nuestros recuerdos) se convierte en el tema central de una inteligentísima película de acción.

El sello Verhoeven

Paul Verhoeven, durante el rodaje de Desafío Total
  • Paul Verhoeven está constantemente presente en todas sus películas, no como director exhibicionista y ególatra (y sin necesidad de usar siglas, ¿eh, NWR?) sino asaeteando cada secuencia con su sello pertubador, incómodo, sarcástico y muy pendenciero. También en Desafío Total, un film con violencia por encima de lo habitual, mala hostia, diálogos groseros, personajes asalvajados y humor negrísimo.
  • Hay, además, una crítica continúa de la carita limpia del Capitalismo, que esconde toda la mugre bajo una superficie reluciente y brillante. Y la mugre somos nosotros, los humanos, encantados de pervertir el sistema y de pisotear la cabeza de quien se nos plante. Es la principal tesis de Verhoeven a lo largo de casi toda su filmografía, y refulge especialmente en sus momentos cumbres.
  • La fácil perversión del hogar y su intimidad (bendita Sharon Stone, bendito tiro y bendito gag), la vigilancia total (y Michael Ironside en perfecto plan de “hombre que todo lo sabe y que no durará en matarte por ello”; elección directa del propio Verhoeven), la necesidad de la clase baja de intentar capturar la esencia de las clases altas (y vender su alma a cambio)… Claro que se podría perder en todo ello, más a fondo, como que de hecho quería Cronenberg… pero es que esta película, la que decidieron llevar a cabo, era más ‘En busca del Arca Perdida’ + un tebeo del espacio que un ’Solaris’ .
  • Porque si algo es ‘Desafío Total’, es trepidante. Tiene sus momentos de juego hitcockiano, pero es su ritmo endiablado y su sucesión de grandes momentos a los que Verhoeven sabe dejar respirar los que la convierten en un espectáculo que nunca te aburre, por más veces que la hayas visto. «Dos semanas», «No eres tú, eres yo»… Sin irnos a la hipérbole, podríamos decir que cada fragmento es memorable stricto sensu y no mentiríamos ni una sola vez. Recuerdas todo y quieres volver a vivirlo.
  • La gran discusión de los fans es si Arnold (y sus supuestas limitaciones) hacen peor la película. Más allá de que sin su participación es posible que un proyecto que llevaba casi diez años dando tumbos no hubiese salido adelante, personalmente él y su Quaid me parecen la guinda del pastel, algo que encaja además con la casi autoparodia con la que Verhoeven siempre juega en sus películas. La explosividad de sus momentos cómicos surge gracias al juego de contrastes… y ahí es indudable que Arnie funciona, por lo rocoso, hiperbólico y autoconsciente de que su personaje está ido de madre. Que es donde Arnold siempre ha ido mejor.
  • Pero, en fin, que además el Desafío Total de Verhoeven nos lega algunas de esas frases que son lo mismo eslogan, sarcasmo y chiste fácil (“¡mueve tu culo a Marte!”, “¿Qué me dice del tipo que lobotomizaron ? ¿Le devolvieron el dinero?“, “Considérate divorciada”). Del mismo tipo que luego Verhoeven fomentó junto a Neumeier en ’Starship Troopers’ para extremar la parodia… y hacer que los pre-alt-right y los pre-misicas se creyeran que estaba loando el nazismo.

La película del futuro que nunca llegó

  • En su momento, los casi 60 millones de dólares de la producción era una cantidad desorbitada. Se ha hablado mucho sobre si alguna vez ostentó el récord de “la película más cara jamás producida”, pero no está del todo claro. En los 80, sólo Rambo III y ¿Quién engañó a Roger Rabitt? se acercaron a la cifra de presupuesto de Desafío Total, que superaba en casi cinco los 55 millones de dólares que costó ‘Superman’ (1978).
  • A partir de entonces, las cifras de presupuesto se dispararon (principalmente por James Camero; recordemos que los 90 es la década de ’Terminator 2’, ‘Mentiras arriesgadas’ y ’Titanic’) y ni siquiera ajustando a la inflación aparecería ‘Desafío total’ en una lista de películas más caras de la Historia, pero sí que sigue siendo la película con la que el CGI comenzó a abrirse camino (y a inflar presupuestos también)y ahí queda su Oscar a los mejores efectos visuales, mención especial incluida por los logros conseguidos, con aquella memorable escena del control de armas.
  • Porque, ojo, por encima de todo ‘Desafío Total’ es el canto del cisne del uso de efectos mecánicos en el cine. A partir de aquí, todo cambiaría.
  • Ay, en España es imposible no oír el tema central de la banda sonora de Desafío total y pensar en fútbol. En pocas cosas acertó tanto CANAL+ como al escoger aquella pieza de épica futurista para dar inicio a las retransmisiones de sus partidos de Primera división. Tan rápido se hizo Desafío Total cultura pop.

Lo que pudo ser y no fue

  • El equipo al completo estuvo trabajando en una segunda parte, basada en otro relato de Dick. ‘The Minority Report’. Incluso hubo un borrador del guión, que nunca llegó a ver la luz… pero en la posterior película de Tom Cruise sí que se revisó para aprovechar lo mejor que tuviese. De ahí nace la secuencia en la fábrica de coches y también de ahí que Gary Goldman aparezca como productor ejecutivo de la ‘Minority Report’ de 2002.
  • NO, no vamos a hablar del remake.