Ahora un éxito de culto, a American Psycho le costó lo suyo encontrar su espacio y al público. En su 20 aniversario, ya está bien apreciada y la interpretación de Christian Bale está considerada entre sus mejores. Con motivo de sus 20 años de existencia, en Little White Lies han entrevistado a la directora Mary Harron para hablar de la película.

Harron recuerda su primer contacto con la novela de Bret Easton Ellis y cuando aceptó el encargo de adaptarla:

Sabía que el material era tan fuerte y tan polémico que no iba a poder hacer nada seguro con ello. El factor de peligro fue lo que me atrajo. También sentí que el libro ha sido malinterpretado. Cuando empecé a leerlo, pensé ‘Oh, esto es muy gracioso’. Obviamente tiene violencia extrema, pero también hay un lado satírico del que no habla mucha gente. Sentía que las mejores partes se habían pasado por alto. No tenía ni idea de si funcionaría como película, pero le dije al productor que ‘si me pagas para escribir un guion, lo probaré’.

Con el trabajo conseguido, la cineasta tenía claro que había que poner énfasis en la parte satírica de la novela:

Una cosa que me gustó de la novela era la manera en la que presentaba al personaje. Había muchas escenas donde se mostraba como una especie de bufón. El libro hace crítica del comportamiento masculino, pero cuando Guinevere [Turner] y yo leíamos las escenas, pensábamos que ‘es suficiente con eso’.

Quería ir de una escena que fuera sátira social, como Bateman y su prometida comiendo, que es gracioso, hacia algo extremadamente violento y horrible para lo que no haya preparación. Quería capturar esa sensación de estar tambaleándose de un lado a otro entre los mundos del día y de la noche.

No obstante, el camino para lograrlo no estuvo exento de obstáculos. En cierto punto, un joven Leonardo DiCaprio estaba muy interesado en el material y en el papel protagonista, lo que habría supuesto descartar a Christian Bale, que era la elección de la directora. Bale estuvo durante un tiempo reservando un hueco su agenda para poder hacer el proyecto con Harron, que estuvo cerca de ser relegada del puesto por otro director:

No estaba de acuerdo [con la elección de DiCaprio], en parte porque era una gran estrella y también por la enorme cantidad de chicas adolescentes que tenía de fans. No pensé que fuera la elección correcta, así que fui despedida del proyecto durante un tiempo. 

DiCaprio y los productores luego tantearon hacer la película con Oliver Stone, pero las discrepancias provocaron un giro a la situación:

No se ponían de acuerdo con el guion, así que me trajeron de vuelta y pude escoger a Christian.

Harron tenía expectativas altas en Bale para el papel, pero comenta que el actor llego a superarlas todas:

Su preparación física fue mucho más allá de lo que yo esperaba. Pensé que tendría que hacer una vista al gimnasio, porque Bateman se ejercita, pero él hizo una transformación física completa. Sólo comía pollo a la parrilla.

Por último, la directora también comentó sobre la dividida reacción inicial a la película:

La gente no sabía como reaccionar. Hicimos pases de prueba y dividió a la gente en dos. Provocó reacciones muy intensas.

No es que hubiera demasiada violencia en ella, pero todo el mundo estaba ofendido. La gente no tenía claro cuando se suponía que tenía que ser gracioso, cuando estaba bien reirse. Creía que Christian acabaría nominado por algo, porque su actuación es genial, pero no ocurrió. En cierto modo le impulsó a una nueva fase en su carrera, pero el verdadero descubrimiento de la película sucedió gradualmente.