Escuchar a gente imprescindible como Brian De Palma hablar de su carrera siempre es interesante y enriquecedor. El aclamado director de Scarface, Carrie o Los Intocables está presentando una nueva novela estos días, Are Snakes Necessary?, y está desgranando su carrera en este ciclo de promoción. En una charla con Associated Press, muestra que tiene claro cuál es el mejor momento de su carrera, y no es el primero que te pueda venir a la mente:

A mediados de mis 50s, haciendo ‘Atrapado por su pasado’ y ‘Misión Imposible’. Es imposible superar eso. Tienes todo el poder y las herramientas a tu disposición. Cuando tienes al sistema de Hollywood trabajando para ti, puedes hacer cosas increíbles. Pero conforme tus películas se vuelven menos exitosas, se hace más difícil mantener el poder y empiezas a hacer concesiones. No sé si alguna vez te das cuenta de que las estás haciendo. Tiendo a ser muy duro sobre esto. Si tienes un par de buenas décadas, eso es bueno, es genial

De Palma también tiene tiempo para hablar del momento que vive la industria cinematográfica estos momentos. Comenta algunas de las tendencias que percibe en el cine que se hace hoy día y qué hecha de menos.

Creo que lo que se hace hoy día no tiene nada que ver con lo que hacíamos en los 70s, los 80s y los 90s. Lo que más me saca de mis casillas es cómo lucen. Porque las ruedan todas en digital y la iluminación es horrible. No soporto la oscuridad, la luz rebotada. Todas lucen igual.

Creo en la belleza del cine. Susan [Lehman, con quien ha co-escrito la novela] y yo vimos el otro día ‘Lo que el viento se llevó’ y te quedas asombrado con la belleza de la película. Los sets, como está iluminada Vivien Leigh, es extraordinario. Si miras a lo que está en streaming estos días, es todo porquería. Ya no se hace narración visual.

Para evidenciar su argumento sobre las peores tendencias del Hollywood actual, de cómo algunas historias, tanto en cine como en televisión, se alargan innecesariamente y De Palma pone de ejemplo su experiencia. Concretamente, cuando tras el éxito de Misión Imposible, se le volvió a contactar para hacer una secuela, de nuevo con Tom Cruise al frente.

Cada vez hacen más largas y más largas las historias, tan sólo por razones económicas. Después de hacer ‘Misión Imposible’, Tom [Cruise] me pidió que empezase a trabajar en la próxima película. Le respondí: ‘¿Estás de broma?’. Una de estas es suficiente. ¿Por qué querría alguien hacer otra más? Por supuesto, la razón para hacer otra es hacer más dinero. Nunca fui un director de cine para hacer dinero, que es el gran problema de Hollywood. Esa es su corrupción.

Aunque no le falta cierta razón en ciertos puntos de su argumentación, es difícil darle la razón sobre Misión Imposible, especialmente después de esa gozada monumental que es Fallout. Aun así, De Palma es libre de tener sus propias reflexiones.