Tras un largo tiempo de espera, España ya puede disponer de los servicios de Disney+, el servicio digital de streaming de la archiconocida compañía Disney. Con uno de los catálogos más cargados y más para toda la familia del panorama, el servicio se puede ya probar durante siete días y, después, pasará a adquirirse por 6,99 euros al mes o 69,99 si lo quieres por todo el año.

Ante un catálogo tan cargado de franquicias (Marvel, Star Wars, Pixar) o de producciones más orientadas al público infantil (algunas con más valor que otras), un espectador más exigente se acaba preguntando qué puede sacar realmente de este servicio. Sin embargo, hemos dado un vistazo rápido por la aplicación y hemos rescatado una serie de películas recomendables para el cinéfilo sibarita que busca aventuras más singulares y desafiantes.

Dejando a un lado producciones animadas de enorme nivel (las de Tim Burton, por ejemplo) o cosas estimables y simpáticas como Tú a Londres y yo a California (sí, en serio, Nancy Meyers se merece más reconocimiento), aquí podemos encontrar clásicos imperecederos o extravagancias de autores interesantes como las siguientes

  • Free Solo (Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi, 2018): documental que ganó el Oscar en su categoría el año 2018, vemos la temeraria hazaña de un escalador para subir sin protección la formación rocosa vertical de El Capitán, de 900 metros de altura.
  • El Llanero Solitario (Gore Verbinski, 2013): A Verbinski hay que quererlo. Sólo a él se le ocurre rescatar una figura algo olvidada y sacar adelante uno de los westerns más locos y espectaculares de la década.
  • Quién Engañó a Roger Rabbit: (Robert Zemeckis, 1988): ampliamente reconocida y aplaudida, sigue siendo un hallazgo en su manera de cruzar acción real y cine noir con la animación. Hoy día resulta imposible pensar en poder juntar tantos personajes de diferentes compañías.
  • Rocketeer (Joe Johnston, 1991): Uno de los proyectos soñados de Johnston que terminó siendo poco apreciado entonces, pero no le falta sentido de la maravilla y energía, incluso aunque sus detractores la califiquen de demasiado ingenua. La precuela espiritual de la primera película de El Capitán América.
  • Sonrisas y Lágrimas (Robert Wise, 1965): El clásico más evidente y celebrado de esta selección, así que no hace falta desarrollar mucho más. Simplemente dejad que Julie Andrews llene el salón con su voz.
  • Tomorrowland: El Mundo del Mañana (Brad Bird, 2015): Bird se volvió reconocible en el mundo de la animación gracias a su trabajo en Pixar o con cosas como El Gigante de Hierro, pero sus aventuras en acción real, como esta, no andan faltas de imaginación y de pericia en la dirección. Algo menospreciada en su momento, y con un tercer acto algo trastabillado, pero atrevida y llena de imaginación.