Tras un 2019 de récord en la recaudación de taquilla mundial, había un entusiasmo generalizado de que 2020 iba a superar incluso esas monumentales cifras. Pero en esas expectativas optimistas no entraba en juego la llegada del Coronavirus, que ya se está estimando que puede causar unas pérdidas de 5.000 millones de dólares en la industria cinematográfica global.

El impacto se puede ver sobre todo en China, que ha cerrado unos 7.000 cines en todo el país a causa del virus. La diferencia entre lo recaudado en dicho país con respecto al año pasado es abismal, con 1.760 millones recaudados del periodo del 24 de enero al 23 de febrero en 2019 a tan solo 4,2 millones este 2020.

Las pérdidas causadas no van sólo en relación a la asistencia a cines. Producciones como Misión Imposible 7 han tenido que cancelar su rodaje en Italia por la alerta contra el virus. Estos retrasos de rodaje implican un coste económico importante que van a inflar el presupuesto.

Volviendo a la taquilla, además de los cierres en China se ha visto como otro mercado importante como Japón ha visto disminuida su recaudación alrededor de un 10-15%, mientras que la asistencia en países europeos como Italia pueden verse también afectada. Ahora mismo, con superproducciones bordeando los 250 millones de presupuesto, se cuenta con que la taquilla estadounidense compense el coste y la taquilla mundial sea la que genere los beneficios.

El clavo ardiendo al que se están agarrando los grandes estudios es que los casos en China están comenzando a disminuir, y con las restricciones de viajes al país se pueden contener posibles ascensos en la propagación del virus. De momento, estrenos tochos como el de Mulán se tienen que retrasar de forma indefinida.