Del extenso e interesante reportaje del New York Times sobre Mad Max: Fury Road seguimos aprendiendo cositas sobre una de las mejores películas de la década y del siglo. La película generó mucho entusiasmo y acabó consiguiendo 6 Premios Oscar, pero el proceso para llegar hasta ahí fue duro. No sólo por el demencial rodaje, sino por la intensa post-producción.

La editora Margaret Sixel recuerda cómo el estudio realizaba presiones durante el proceso de montaje para hacer cambios significativos que se alejaban de la visión de George Miller:

Había esta cosa constante del estudio: ‘¿Cómo de corta es?’. Es todo lo que querían saber. Yo me cansé de eso. Estaban obsesionados con conseguir que la película durase menos de 100 minutos, algo que sabía que era imposible. Fue increíblemente doloroso montar esta película. Creo que el estudio no creía en ella, así que fue realmente difícil continuar. En cierto punto George y yo decidimos que ‘Vamos a hacer la película que queremos hacer, y si a nadie le gusta, estupendo’. Y en esos últimos cuatro meses fue cuando la película empezaba a encarrilarse.

Miller incide en estas diferencias con los estudios, así como en la importancia de tener la decisión final con el montaje.

Cuando alguien dirige una película, piensan sobre ella a cada hora, e incluso la procesa mientras sueña. El problema es que, si eres un ejecutivo de un estudio, tiendes a pensar en ella durante 10 minutos de un miércoles.

Finalmente, Sixel pone en perspectiva cómo de diferente fue su situación mientras trabajaba en la película con respecto a cuando se convirtió en un éxito.

La mitad del tiempo pensaba que iba a ser despedida de la película, ¡y al final acabé ganando un Oscar! ¿Qué me decís a eso? Estuvimos muy decepcionados cuando George no ganó, pero básicamente todos los Oscars eran suyos, en cierta manera.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments