Cuando se suele enarbolar la queja por la “corrección política” creciente en el entretenimiento actual, suele ser para referirse a la introducción de diversidad (en pantalla y detrás de ella) que solía pecar por su ausencia en Hollywood. Pero el verdadero problema para la libertad de expresión en la cultura popular no está en complacer a las minorías o colectivos oprimidos. Si acaso, la verdadera “corrección política” es, literalmente, política.

En un estudio realizado por PEN America titulado “Hecho en América, censurado en Pekín” se ha señalado varias de las prácticas que se han vuelto habituales por los estudios de Hollywood y los cineastas de primer nivel para practicar la autocensura en orden de complacer al gobierno chino. El objetivo es evitar la censura que se aplica en el país a las producciones que llegan del extranjero y así poder nutrirse del suculento mercado chino que se ha vuelto tan importante en la taquilla actual.

En el informe critica prácticas excesivas realizadas en el proceso de creación y rodaje de producciones de nivel, señalando las decisiones de casting, argumento o diálogos tomados para esquivar esta censura y complacer a China. Hasta cita varios casos de enviados del Gobierno Chino a los set de rodaje para aconsejar a la hora de evitar estas medidas de censura.

El estudio cita ejemplos concretos y prominentes: El caso de Doctor Strange escogiendo a Tilda Swinton para interpretar a El Anciano, un personaje tradicionalmente tibetano, para evitar aludir a la existencia del Tíbet. La eliminación de una frase en Guerra Mundial Z donde se especulaba que el virus que provocó la epidemia zombie podría tener origen chino (y al final no fue estrenada en China, porque los censores suelen tener poca tolerancia con los muertos vivientes, fantasmas o viajes en el tiempo). Y recientemente fue notorio el caso de Top Gun: Maverick, donde la bandera de Taiwán fue eliminada de la chaqueta de aviación del personaje de Tom Cruise, algo que mucha gente echó en falta al ver el trailer.

Por último, el artículo muestra su interés en las consecuencias de los testimonios ante un comité del Senado de los Estados Unidos, con el fiscal general William Barr y gente pro-Tíbet, como el actor Richard Gere, señalando como los estudios “se pliegan para ejercer de propaganda del Partido Comunista Chino”. Esto último, de ser cierto, podría tener un efecto más bien nulo, ya que el público chino ha ido mostrando poco interés reciente en grandes producciones y películas de superhéroes que han puesto enfasis en una trama centrada en China o en los valores chinos.

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Louis Albert
Louis Albert
1 month ago

Tambien la financiacion cuenta para las conseciones. La pelicula es americana pero la cantidad de inversores asiaticos que participan se pueden ver al inicio de esta. Sin ir mas lejos en Gemini Man, el solo asiatico que aparece en el filme es el amigo del alma del personaje americano. Ya no son los malos de la pelicula, tampoco.
saludos