Emplear un término como “Fincheriano” nos permite hacernos una idea de qué esperar de una película. Un término algo forzado que puede ser útil, aunque no es del todo del agrado del director que lo inspiró. David Fincher reconoce en una entrevista para Empire que le hace sentir “un poco escrupuloso” cuando la gente emplea términos como ese, especialmente para definir sus películas.

No obstante, tener un estilo definido y reconocible puede ser una bendición si se aprovecha bien. El director de Seven y Perdida expresa cómo aprovecha que haya ciertas expectativas con sus películas en su beneficio.

Creo que es bueno cuando la audiencia tiene ciertas expectativas contigo porque te da la oportunidad de subvertirlo. Cuando haces una película como ‘Perdida’, no está mal que la gente haya visto ‘Seven’ y sepa que algo se va a ir de madre. La amenaza es algo positivo. Te deja jugar con las expectativas. Es tu responsabilidad ser consciente de ello y usarlo en tu beneficio, al contrario de dejar que se entrometa en la historia que quieres contar.

¿Sabéis algo que no es demasiado “Fincheresco”? Una comedia. Varias de las constantes de su estilo hacen difícil ver a Fincher haciendo una comedia desternillante. Él mismo es consciente de ello, pero comenta cómo aprovecha ciertos elementos de la comedia negra para su cine:

Creo que cuando haces películas que contienen mucha depravación y son sobre temas serios, tienes que moderarlos. Quiero decir, ‘El Club de la Lucha’ es una sátira y ‘Perdida’ es una sátira, así que el lado cómico no es uno que necesariamente vaya a ir en plan ‘Wah-wah-wahhh’. No estás haciendo chistes. Es decir, me encantaría leer un guion de ‘Bienvenido Mr. Chance’, en caso de que no se hubiera hecho, y hacer algo así. Pero supongo que también es sátira. Encuentro a muchas comedias, entre comillas, un poco serviles.

Por tanto, no esperéis a Fincher haciendo un día una ‘Noche de Juegos’, incluso aunque películas como esta tengan cierta devoción por el cine de Fincher.