Veinte años después de su estreno, es imposible discutir la consideración de Gladiator como un clásico querido. El épico film de Ridley Scott conquistó al público y crítica, y convirtió a Russell Crowe en una estrella. Cosas que eran difícil de prever, observando cómo comenzó el proyecto.

En su paso por el Tonight Show para presentar su último thriller, Salvaje, que se estrenará pronto en cines (si hay cines para abrir, claro, que en Estados Unidos está la cosa delicada), Crowe recordó cuando se unió al proyecto. El actor reconoció que, al principio, la cosa no lucía bien sobre el papel.

‘Gladiator’ fue una experiencia única porque el guion que tenían era muy malo, muy muy malo. El productor no sabía que había podido conseguir una copia, pero lo que me dijo fue ‘No quiero enviarte el documento que tenemos porque no vas a responder con ello. Pero quiero animarte a que tengas una reunión con [el director] Ridley Scott. Y esto es lo que quiero que pienses: Es el 180 Antes de Cristo, eres un general romano y vas a ser dirigido por Ridley Scott.

No obstante, bastó una reunión con el director para quedarse encandilado con la idea:

Hicimos click en esa primera reunión. Aunque definitivamente había un poco de riesgo involucrado por aquel entonces.