Aunque no rascase nada en los Premios Oscar, el estreno de El Irlandés ha desatado una nueva ola de cariño a un cineastra esencial como Martin Scorsese. Pero con el aire incluso de despedida que tiene el film, el italoamericano está lejos de poner punto y final a su carrera. Ya está preparando su proximo proyecto, una adaptación de Killers of the Flower Moon de David Grann con guion de Eric Roth (ojito).

En plena fase de pre-producción, el director ha hablado para Cahiers du Cinema del proyecto que, afirma, «creemos que es un western». Incluso aunque suceda en el siglo XX. «Sucedió entre 1921-1922 en Oklahoma. Sin duda son cowboys, pero tienen coches y también caballos. La película es principalmente sobre la nación Osage, una tribu india a la que se le dio un territorio horrible, que amaban porque se convencieron a sí mismos de que los blancos nunca estarían interesados».

«Entonces se descubrió que allí había petroleo y, durante diez años, los Osage se volvieron la gente más rica del mundo» continúa el cineasta. «Entonces, como con los Yukon en las regiones mineras del Colorado, llegaron los buitres, el hombre blanco, los europeos, y se acabó todo. Entonces el hampa tenía tanto control sobre todo que era más probable que fueras a la cárcel por matar un perro que por matar a un indio».

Para Scorsese, le atrae la idea de «la mentalidad que nos lleva a esto. La historia de la civilización se remonta a Mesopotamia. Los Hititas son invadidos por otra gente, desaparecen, y luego se dice que fueron asimilados o, mejor dicho, absorbidos. Es fascinante ver esta mentalidad reproducida en otras culturas, a través de dos guerras mundiales. Y por tanto es atemporal, yo creo».

El rodaje de Killers of the Flower Moon se espera que comience este año, con un estreno para 2021 aunque, de momento, no con Netflix. Leonardo DiCaprio y Robert De Niro han sido fichados para los papeles principales.