Uno de los mayores atractivos de esta última trilogía de Star Wars ha sido el personaje de Kylo Ren, interpretado por Adam Driver. Su salto al lado oscuro, motivado por lo que asumimos ha sido una infancia complicada y el temor de su mentor, Luke Skywalker, ante la oscuridad creciente en su interior. Todo eso lo vemos en trazos repartidos a lo largo de las tres películas.

No obstante, estuvo cerca de ser algo más prominente en dicha trilogía. Lev Grossman, autor de The Magicians que hizo un extenso perfil en Vanity Fair en preparación a El Ascenso de Skywalker, ha repasado algunos de los elementos que se han quedado fuera de su pieza. Entre ellos destaca la exploración de la infancia de Kylo Ren:

Creo que lo que más he echado en falta era que quería ver más sobre la infancia de Kylo. Pensé que volverían atrás para mostrarnos más sobre por qué se pasó al lado oscuro. [Adam Driver] tenía muchas ideas interesantes sobre la infancia de Ben Solo.

Esto es algo que Adam Driver me contó. Dijo que tanto Han Solo como Leia estaban demasiado absorbidos en esta idea de ellos mismos como héroes para ser unos padres atentos de la manera en la que un joven y sensible Kylo Ren necesitaba. No hubo realmente mucho sobre ello en la película así que supongo que tenemos que asumir que su infancia era un asco.

Aunque estos aspectos se pueden apreciar en momentos puntuales de las películas, es posible que muchos fans hubieran apreciado más detenimiento en cómo Ben Solo tuvo una decepcionante infancia y cómo eso motivo transformación en Lord Sith.