Hugh Jackman se dio a conocer al gran público cuando le llegó (casi a última hora) el papel de Lobezno para las adaptaciones de X-Men realizadas por Bryan Singer. Tras más de 15 años interpretando al mutante, dio su particular carta de despedida junto a James Mangold en la celebradísima Logan. Ahora mismo, con el futuro de la franquicia mutante en manos de Marvel, se habla de qué puede suceder con el personaje.

La opción más clara para introducir a los X-Men parece ser la de un nuevo reboot, con otros interpretes para los personajes conocidos. Aunque no se ha terminado de descartar continuar la saga reiniciada en el 2011 con X-Men: Primera Generación, actores como Jackman tienen claro que su etapa como mutante está terminada:

Sabía que era el momento adecuado para dejar la fiesta, no sólo para mí sino para el personaje. Alguien más lo cogerá y hará su labor. Es demasiado buen personaje para no intentarlo. Es como cuando estás de vuelta a tu casa y tu amigo te llama y te cuenta ‘tío, un DJ nuevo acaba de llegar y la música es alucinante, ¿vas a volver?’. Y entonces te dices que suena bien pero… no. Estarán bien con cualquier otro.

En su conversación con The Daily Beast deja claro que es difícil que Kevin Feige le convenza para subirse al carro del Universo Cinematográfico de Marvel. De igual manera que habla de otro papel que ha tenido que rechazar recientemente: el de aparecer en la desastrosa producción de Tom Hooper, Cats. El director le ofreció incorporarse en las pre-producción del proyecto.

Hubo un par de opciones que se basaban en disponibilidad y en tiempo, pero yo no estaba disponible en aquel momento.

Jackman conoce a Hooper de trabajar juntos en su versión de Los Miserables, por eso tuvo cierto interés en figurar en el proyecto. Probablemente lo mejor haya sido no verse involucrado, pero el actor no lo ve así:

Estoy en el teatro, tío, y no quiero meterme en el negocio de apalizar a gente, o subirme al carro. No la he visto, y creo que Tom Hooper es uno de los mejores cineastas que tenemos.

Pero es posible que esté agradecido de que nadie le haya tenido que borrar un ojete digital.