Lo de X-Men acabó bastante como el rosario de la aurora en Fox antes de la compra de Disney, especialmente cuando Bryan Singer recuperó la franquicia tras salirse después de la segunda película. El director está considerado persona non grata después del resurgimiento de sus escándalos sexuales, a lo que se añadió su errático comportamiento en los set de rodaje.

Olivia Munn, que participó en el último film de Singer en la franquicia, X-Men Apocalypse, ha traído a colación el extraño comportamiento del cineasta durante el rodaje en una entrevista para Variety, donde también habla de la desigualdad existente en Hollywood, donde a las mujeres no se les dan tantas segundas oportunidades como a ciertos hombres:

Es un problema que siempre he tenido con este negocio, bastante antes de que el movimiento #MeToo expusiera tanto. Estás en él y ves a esta gente que sigue fallando, que no son tan geniales y te preguntas ‘¿En serio?’. Cuando rodamos ‘X-Men’ yo no había hecho una película grande antes. No sabía qué estaba bien o mal, pero sí que me pareció extraño que Bryan Singer se pudiera ausentar y decir que tenía un problema de tiroides.

En vez de ir a un médico en Montreal, que es una ciudad de mucho nivel con buen sistema sanitario, dijo que tenía que ir a Los Ángeles y recuerdo que se iba durante 10 días. Él decía ‘Continuad. Seguid rodando’. Estábamos en el set, y recuerdo que teníamos esta escena importante, y al volver de comer uno de los asistentes de Bryan nos mostraba un móvil con un mensaje en él. Y escribía a los actores ‘Hey chicos. Estoy ocupado ahora. Pero empezad a rodar sin mí’.

Esto, por supuesto, concuerda con los motivos que expuso Fox para despedirle del rodaje de Bohemian Rhapsody, del que se ausentaba con frecuencia. Munn explica que lo veía extraño, pero no se dió cuenta de que esto no era habitual hasta que el resto del equipo lo señaló:

Me acabé enterando de que esto era realmente extraño y que no estaba bien. Pero a esta persona se le permitió continuar. Fox aún le siguió dando ‘Bohemian Rhapsody’ y ya sabemos que ocurrió después.