Ninguna sala de cine está preparada para proyectar Géminis, pero Ang Lee no está preocupado

Mañana llega un estreno esperado que igual va a ser importante recordar para explicar la evolución del cine en el futuro. Géminis es algo más que el nuevo film de acción de Will Smith, no sólo por la particularidad de que, gracias a la tecnología, será perseguido por una versión más joven de sí mismo.

La particularidad de esta película está en la forma en la que se ha rodado, pensada para ser proyectada en 3D y una ultra alta definición en 4K y a 120 fotogramas por segundo (para hacernos a una idea, la velocidad de proyección habitual son 24fps). La tecnología ya se ha empleado en películas como las de El Hobbit (a menos escala, eso sí, 48fps) o en la anterior cinta del director de Géminis, Billy Lynn, y que busca una experiencia más realista y que introduzca más al espectador en la acción.

Problema: no existe ahora mismo una sala de cine perfectamente equipada para proyectar Géminis en las condiciones requeridas. Las salas estadounidenses mejor equipadas, un total de 14 en todo el país, pueden proyectar a 120fps y en 3D, pero no en 4K sino en 2K. En el resto de países, como España, no hay salas que proyecten en 120fps.

Ang Lee, director de la película, no está preocupado y se justifica: «Es difícil mantener viva la creatividad. La energía, la resistencia y la frescura se relacionan con la juventud. Uso el material para forzarme en nuevas direcciones. Mi primer pensamiento cuando vi esta tecnología fue: ‘Ojalá fuera 20 años más joven’. Sé que voy a ser apaleado. Pero tengo que seguir intentándolo. Llevo una antorcha para la siguiente generación de cineastas».

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