«No estamos en el negocio de decir la verdad al poder»: Reed Hastings justifica la cesión de Netflix ante presiones de Arabia Saudí

Con Netflix hay todos los días un plátano por lo menos. Cuando no es su guerrilla con las salas de cine lo es por probar herramientas como reproducir el contenido a 1,5x de velocidad. Sin embargo, la plataforma de streaming también tiene ciertos asuntos que resultan mucho más turbios ante los que no conviene pasar demasiado por alto.

En enero de este año, el show Patrioct Act, producido por la plataforma y presentado por el cómico Hasan Minhaj, tuvo que retirar uno de sus episodios en Arabia Saudí tras presiones de dicho país por el contenido crítico contra el principe Mohammad bin Salmán. Algo que resulta especialmente grave, dado que el análisis didáctico y crítico es una de las señas del programa y Netflix es una compañía que suele enorgullecerse de sus valores inclusivos y progresistas, así como de darle libertad a sus creadores.

«No estamos en el negocio de decir la verdad al poder, estamos en el negocio del entretenimiento» es la respuesta de Reed Hastings, CEO de la plataforma, ante esta cesión ante las presiones de Arabia Saudí.:

«Podemos conseguir mucho más mediante el entretenimiento y la influencia en la conversación global sobre cómo vive la gente que intentando ser otro canal de noticias».

Para Hastings, eso sí, hay líneas rojas con respecto hasta dónde está dispuesto a ceder: «Si vinieran a nosotros y nos dijeran que no podemos tener contenido gay, no lo haríamos. No cumpliríamos con ello».