Este año cumple 20 años un ya considerado como clásico: Gladiator. La épica cinta de Ridley Scott protagonizada por Russell Crowe llega a las dos décadas de existencia tras ser un fenómeno de taquilla en su momento (460 millones recaudados en todo el mundo) así como logrando cinco Premios Oscar, incluyendo Mejor Película y Mejor Actor.

En Empire Magazine han decidido celebrar el aniversario con una entrevista con el actor protagonista, que desvela que el personaje de Máximo estuvo cerca de un final diferente al que tiene en la película (spoiler de la cinta a continuación). En un principio el protagonista iba a sobrevivir, pero Ridley Scott tenía en mente desde hace tiempo otro destino:

Recuerdo que Ridley [Scott] se me acercó en el set y me dijo ‘Mira, por la forma que está tomando todo, no veo cómo vas a sobrevivir. Este personaje está haciendo un acto de pura venganza por su mujer y su hijo y, una vez logrado eso, ¿qué le queda después?’. Yo bromeaba diciendo ‘Sí, ¿qué acabaría haciendo Máximo? ¿Monta una pizzeria en el Coliseo?’. Tiene un propósito singular, que es encontrarse con su esposa en la otra vida y disculparse por no estar allí para ella. Ya está.

Crowe, de hecho, remarca que el conocido discurso de “Mi nombre es Máximo” básicamente se sentía “como una nota de suicidio” desde el comienzo. Cambiando el destino final, el discurso ha acabado adquiriendo la fuerza emocional que lo ha convertido en memorable. Sin embargo, ese épico discurso fue complicado de rodar:

El casco estaba lleno de electricidad estática y cada vez que me lo quitaba se me quedaba levantado el pelo de la cabeza. Lo intentaba hacer lentamente, lo intentaba hacer rápido, pero cada vez había al menos dos pelos levantados como si fuera un puñetero Teletubby. Asi que [Ridley Scott] lo solucionó con un primer plano enorme, así cuando me giro para dirigirme a Cómodo, sólo se me ve de la frente a la barbilla y fuera de plano no ves el pelo de Teletubby meneándose con el aire.