Los efectos del Coronavirus se están mostrando en diferentes ámbitos, incluyendo el mundo del cine. Ya se prevee que el impacto económico en la industria cinematográfica global se sitúe en torno a los 5.000 millones de dólares y cintas como Mulán han retrasado indefinidamente su estreno en China. Pero lo más gordo estaba por llegar: un blockbuster retrasa su estreno a causa del virus.

La perjudicada en este caso es Sin tiempo para morir, la última entrega de las aventuras de James Bond y la última ocasión en la que Daniel Craig va a interpretar al agente secreto, que retrasa su estreno del 3 de abril hasta el 25 de noviembre. MGM se ha visto anteriormente obligada a cancelar la premiere mundial en Londres prevista para el 31 de marzo. Se ven obligados a tomar la decisión más dramática dado el impacto inevitable que iba a tener la propagación del virus en la asistencia a cines de China, Japón o Corea del Sur, así como la cancelación de eventos promocionales en dichos países.