Uno de los nombres fundacionales del cine de terror tal y como lo entendemos es George A. Romero, artifice de la saga de zombies por excelencia: la franquicia de Los Muertos Vivientes. Romero se ha convertido en esencial por su creatividad para el cine de género y por su habilidad para introducir comentario social. En su carrera figuran más trabajos de buena factura no relacionados con zombies, pero uno de los más interesantes no lo llegamos a ver nunca antes de su muerte.

Se trata de The Amusement Park, una película que el director filmó en 1973 que algunos de los pocos que la pudieron ver afirman que es “la más horrorosa que jamás rodó”. Tras años perdida en el limbo, la George A. Romero Foundation se ha encargado de su restauración y sólo unos pocos como Daniel Kraus han tenido la oportunidad de verla y comentar lo siguiente:

Las personas que la financiaron no permitirían que viera la luz, y no es de extrañar. Es infernal. En su larga carrera criticando a las instituciones estadounidenses, Romero nunca antes había sido tan despiadado

No puedes verla, pero estoy intentando cambiar eso. Este es realmente uno de esos objetos mágicos (¿malditos?) que no puedo creer que hayan caído en las grietas del olvido cinematográfico. Lo traeremos de vuelta.

Ahora que el trabajo de restauración ha sido terminado, la compañía Yellow Veil Pictures ha asegurado los derechos de la película y se encuentra ahora mismo en búsqueda de distribuidor para que esta gema del difunto director vea al fin la luz. Muchos de los involucrados se encuentran entusiasmados de poder compartir con el público una película que, aunque no figure en el género de terror, va a ser terrorífica.

La premisa de la película es la siguiente: Un anciano se prepara para lo que él cree que será un día normal en un parque de atracciones, pero pronto se verá envuelto en una pesadilla de como nunca antes había imaginado por culpa de un montón de niñatos malcriados, motoristas locos y policías corruptos.

Qué apropiado que Romero vaya a poder seguir sacando películas después de muerto.