Las negociaciones entre Disney y Sony se volvieron tormentosas durante un periodo en el que los fans marvelitas estaban con el corazón en un puño. La perspectiva de un Spider-Man fuera del Universo Cinematográfico de Marvel era demasiado devastadora, pero durante un periodo de tiempo parecía que iba a ser ese el destino del personaje.

Hasta que emergió el héroe necesario para la tarea: el propio Spider-Man. Según comunica The Hollywood Reporter, Tom Holland tuvo un papel crucial a la hora de juntar a los jefazos de las compañías, Bob Iger (Disney) y Tom Rothman (Sony), en una reunión para solucionar la situación del personaje. El actor incluso usó su papel en la futura película de Uncharted como baza para presionar a Rothman para negociar.

Sus presiones surtieron efecto y la tercera película de Spider-Man tendrá lugar en el mismo mundo de Doctor Strange y Black Panther, con fecha de lanzamiento el próximo 16 de julio de 2021. Se está negociando para que Jon Watts, director de las otras dos películas, retome la labor para la tercera película.