Ahora mismo hay pocos productores más exitosos en el mundo del entretenimiento como Jason Blum, que con su compañía Blumhouse han apostado fortísimo por un tipo de cine de terror de muy bajo presupuesto pero con altísimos beneficios, e incluso proporcionando oportunidades a autores interesantes como Jordan Peele o M. Night Shyamalan. Sin embargo, a sus exitosas estrategias de marketing se les puede poner un gran asterisco: trailers que destripan una cantidad importante de la trama de sus películas.

¿A santo de qué esta práctica que aplican tanto en Blumhouse como en otras productoras grandes? Un usuario en Twitter le recriminó precisamente que el trailer de El Hombre Invisible desvelaba demasiado el argumento de la película y Jason Blum respondió con resignación: «Ojalá no tuvieramos que hacerlo, pero no hay otra manera de alejar a la gente de Netflix y todas las grandes opciones que tienen en sus casas. Te ofrezco mis más sinceras disculpas y quizás en el futuro tu idea de ver nuestros trailers después de las películas funcione».

Para más inri, el productor confesó que no desveló mucho más porque Leigh Whannell, director de la película, le disuadió de ello: «Hay una gran escena clave NO incluida en el trailer gracias a [el director]. Yo la quería incluir, al igual que le estudio, pero la dejamos fuera por [Whannell], así que todos los haters de los trailers podéis darle las gracias de que no destripásemos mucho más».

Es difícil decir que su estrategia no funcione. El Hombre Invisible se ha estrenado con unos números más que sólidos, brillantes en relación a su presupuesto, y con buenas críticas detrás, incluyendo la nuestra.