En una tan larga como interesante entrevista para The Hollywood Reporter, Matthew Modine charla largo y tendido sobre ‘La Chaqueta Metálica’ (Stanley Kubrick, 1986), su rodaje y cómo el trabajo con Kubrick cambió mucho de los prejuicios que tenía sobre el director de cine.

En particular, Modine recuerda una anécdota en la que Stanley Kubrick le confesó por qué tenía fama de rodar y rodar y rodar algunas tomas.

«Stanley y yo hablamos de eso. Dijo que “siempre me culpan por hacer muchas tomas. ¿Sabes por qué tengo que hacer muchas tomas? Porque los actores no conocen sus frases».

Me dijo: «Cuando estaba trabajando en Spartacus, traté de acercarme a estos increíbles actores británicos que estaban trabajando en la película: Laurence Olivier y Peter Ustinov, etc. Cuando me acercaba a ellos, dejaban de hablar y me saludaban, pero yo estaba seguro de que lo que pensaban para sus adentros era: ‘¿Qué sabe este chico del Bronx sobre la dirección de grandes actores británicos?’ “Y luego, un día, pude acercarme lo suficiente para escuchar lo que estaban haciendo y estaban practicando sus frases. Estaban diciendo sus frases una y otra y otra vez porque quieres llegar a un lugar donde no tienes que pensar en lo que estás diciendo. Llegas a un estado donde no hay nada otra cosa que decir excepto las líneas que te escribieron, y tu responsabilidad como actor es memorizar, presentarte y hacer tu parte».

Esa capacidad de trabajo de los actores británicos no era tan compartida por los norteamericanos, de manera que Kubrick se veía obligado a rodar una y otra vez. Matthew Modine, de hecho, tira por tierra otro de los grandes mitos del director:

«No era un manipulador. Sería sorprendente para tanta gente entender que (Kubrick) no sabía dónde poner la cámara o qué lente usar hasta que los actores hacían su actuación. No tenía una visión previa de cómo se iba a rodar la escena. No podía dejar la cámara y colocarla y enfocarla hasta que supiera cómo esos actores iban a interpretar sus papeles».

El propio Modine le asemeja al director de una orquesta:

Si pensamos en Stanley como director de una orquesta, su trabajo no es aprender la música que va a tocar el violinista o el violonchelista o el percusionista; su trabajo es conducir a esas personas. Así que tu responsabilidad como artista cuando trabajas en una película de Stanley Kubrick o en cualquier película es aprender tu parte para que cuando entres, sepas cómo tocar esa parte del violín o el violonchelo o la percusión. Y luego es trabajo del director decir «un poco más alto» o «un poco más suave» o «un poco más enojado». Y ese es Stanley Kubrick.

En Hipersónica | Todas las películas de Stanley Kubrick, ordenadas de peor a mejor

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