Apse – Colegiata S. Juan Bautista (Gijón, 28-05-2008)

A pesar de los sucesivos cambios en su formación, con un ir y venir de músicos, eso no ha sido obstáculo para que Apse hayan seguido una carrera ascendente siempre dentro de la escena independiente. Su actuación en el Tanned Tinn en 2006, donde presentaron su elepé Spirit, editado por Acuarela aquel año, se recordará durante mucho tiempo, y la de la tarde de ayer quedará en la retina de los asistentes por su intensidad.

La formación de Newtown, ahora con base en Cape Cod, venía de tocar en el All Tomorrows Parties, con cuyo sello, ATP, va a reeditar Spirit en lo que será su lanzamiento internacional, y en vísperas de lanzar un EP experimental con el título de Eras.

Una hora solamente bastó para comprobar que Apse juega en otra división del indie y su post-rock es bien distinto al que estamos acostumbrados. Un ejemplo está en Whislist, un tema que irá en Eras que tocaron ayer, en el que una sutil combinación de percusión y batería, genera un bucle donde las guitarras encuentran un anclaje en el que expandirse; si a eso le añadimos unas voces inquietantes, y unos cambios de ritmo sorpresivos y mucha tensión, tenemos una definición de lo que son hoy Apse.

El ahora sexteto con la reentrada de Aaron Piccirillo planteó una actuación en la Colegiata S. Juan Bautista desarmante, donde no hubo ni apenas pausas entre los temas y mucha electricidad, por momentos hubo hasta cuatro guitarras en el escenario, además de muy poca melodía y sí estructuras cícilicas.

Su post-rock es muy técnico pero Apse se escurren de esa catalogación. Su puesta en escena es muy distinta a la de otras banda, con un cantante que es también guitarrista y además aporrea tambores, doblando esfuerzos con el batería, un teclista que es guitarrista y toca también percusión, y unos guitarristas que no paran de usar las pedaleras.

La atmósferas creadas por Apse fueron muy surreales, más esas voces de otra dimensión y una actitud bastante punk en el escenario nos colocaron ante una banda muy atractiva. El cantante se vacío en su rol, moviéndose de arriba abajo, recordando por momentos a Cedric Bíxler-Zavala, el cantante de The Mars Volta, cogiendo las marcas o las baquetas como poseído por un alien. Aunque el sonido estuvo excesivo con una banda como Apse no se esperaba menos, si bien el espectáculo se hubiera disfrutado mucho más en una sala y no cómodamente sentados.

Sitio oficial | Apse

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