Una nueva ola de contagios ha acechado el país en las últimas semanas, golpeando especialmente al población joven y en las zonas del Norte del país. A mediados de la semana pasada, se confirmaron unos 7.400 contagios nuevos en la región de Cataluña y, en consecuencia, la Generalitat decidió rastrear a los asistentes de los festivales realizados en fin de semana anterior, según confirmó La Vanguardia.

Estos festivales en cuestión eran los Canet Rock, Vida y Cruïlla, que se ha celebrado este pasado fin de semana, además de dos conciertos celebrados en las Sala Apolo y el Palau Sant Jordi. Todos formaban parte de un experimento piloto para probar la seguridad de esta clase de eventos empleando tests y mascarillas. Sin embargo, parece que ambas herramientas han sido el talón de Aquiles que ha conducido a este experimento fallido.

Según ha podido contar el periodista Nando Cruz en el medio Voz Populi, las medidas tomadas en festivales como el Vida han carecido de la rigurosidad necesaria para un evento que quería promover la #CulturaSegura. A través de distintos testimonios y fuentes se apuntan diferentes negligencias, incluyendo la realización de test de antígenos (bastoncillos mal introducidos, la propia calidad de estos bastoncillos, resultados entregados muy pronto). También se hace eco de la relajada aproximación a las mascarillas, con muchos de los asistentes quitándosela (y nadie llevándola en el backstage), como se ha podido apreciar en algunos de los documentos gráficos salidos del evento.

¿El resultado? En la localidad de Vilanova i la Geltrú, donde se celebró el festival, han tenido un disparo de los contagios, y muchos de los asistentes también han ido presentando síntomas o incluso resultados positivos en tests realizados posteriormente. Incluso gente que no ha asistido, incluyendo músicos, han terminado contagiados por contacto estrecho con gente que sí lo ha hecho, lo que provocan casos como el que conoce Sergio Picón (técnico de sonido en el Vida y promotor del AMFestival, que decidió no celebrarse este año por precaución), donde hay músicos que deben cancelar sus compromisos.

«En cuanto te metías entre el público, el 85% de gente estaba cantando y gritando sin mascarilla» comentó Picón a Nando Cruz para el mencionado artículo. A pesar de estas circunstancias, el festival Cruïlla ha seguido adelante con su celebración con permiso de la Generalitat. El conseller de Salut, Josep Maria Argimon, expresó preocupación y se puso en contacto con este festival para que «no se vuelvan a repetir» las imágenes de los anteriores festivales.

Si esto buscaba hacer de experimento para demostrar la seguridad de la cultura, este experimento sólo se puede considerar como fallido e interesado en favor de los grandes promotores y festivales, que al final se lo pondrá difícil al resto de trabajadores del sector que ya estaban con el agua hasta el cuello.

Artículo anteriorPaul Verhoeven estudia dos opciones: volver a América para hacer una película de espías… O hacer una sobre Jesucristo
Artículo siguienteTodas las películas y series del Universo Cinematográfico de Marvel, ordenadas de peor a mejor

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.