Alcest  -  Spiritual Instinct, crítica: confirmando una tendencia ascendente

Bueno, esto parece que vaya de gente de la que ya habíamos perdido la esperanza. Ayer ya expresé cómo había dejado de preocuparme por la bomba y volví a aprender a querer a Leprous. Hoy, vengo a expresar mi sorpresa al ver que Alcest han vuelto a hacer un disco Bueno (sí, la mayúscula es intencionada).

Los franceses no tiene demasiado secreto. Nos conquistaron de repente con dos discos fabulosos que ha marcado una huella muy palpable en el metal extremo de esta década. Les voyages de l’âme ya tal, era un disco que cumplía sobradamente pero ya dejaba caer que la fórmula estaba algo estancada. Su álbum de reacción, Shelter, salió regular y sigue siendo, a todas luces, su trabajo más prescindible.

Mucha gente aseguraba que el retorno se había consumado con Kodama, pero ya en su momento me mostré reticente con aquel disco y ahí sigo. Por supuesto, es un disco que transmite menos pereza, pero creo que está menos resuelto de lo que el entusiasmo (más o menos generalizado) da a entender. Pero ahora debo decir que Spiritual Instict ha derribado todas mis barreras y me deja apreciar un disco que, si bien no toca el cielo con los dedos como en sus inicios, ofrece algunos de los mejores momentos que han compuesto Alcest en bastante tiempo.

Quizá sea ese toque más crudo que han abrazado, sin dejar de lado ofrecer instantes bellos y emotivos. Quizá sea la fuerza de ‘Les jardins de minuit’. Quizá sea la finura con la que está hilada una pieza tan esplendorosa como ‘Sapphire’. Quizá sea ese sentimiento de recogimiento que surge al escuchar ‘Le Miroir’. Ah, y que no se me olvide ese single tan robusto, ‘Protection’. No, no hay demasiadas sorpresas, en un disco de Alcest con todas las de la ley. Pero Spiritual Instict confirma una trayectoria ascendente que, igual no los devuelve a la relevancia, pero sí a la solvencia de la que sí se agradece.

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