Tercer disparo de Algiers y tercer acierto, aunque habrá dudas porque no es arrollador. Si ‘Dispossession’ podía dar algo de miedo como single de adelanto, por arrojarse a una zona más tibia de lo habitual (la misma en la que habitan, por ejemplo, Soulsavers), el resto de There Is No Year borra parcialmente esa sensación.

No se puede negar, no obstante, que el grupo británico está asentándose. Es imposible que continuase igual, fusionando el post-punk a hostiazos con armazones gospel. Ahora, con las capas electrónicas aún más presentes, hay menos furia y la urgencia se ha matizado.

Era algo que ya se veía venir en The Underside of Power (2017) y que sacará de sus casillas a los impacientes. Quienes busquen velocidad, fervor y canciones con las que gritar se encontrarán fuego lento, rescoldos y un sonido más limpio pero igualmente abigarrado. De primeras, algo mucho menos excitante pero para nada el desastre aburrido que ya hay quienes pontifican.

Puede que el problema de There Is No Year no sea él mismo como disco, sino que ‘Can the Sub_Bass Speak?’, abriendo boca entre álbumes y ahora fuera del tercero salvo en la edición especial, era mucho más coherente en ampliar el campo de batalla sin abandonar las principales cualidades de este universo de tensión gospel que parece comenzar a desvanecerse. Se ve en este mismo disco: les sientan mejor las texturas inquietantes (el saxo de ‘Chaka’) y ominosas (la capa instrumental por debajo del estribillo de ‘Losing Is Ours’) que cuánto más normies se ponen (‘Wait For The Sound’). ‘We Can’t Be Found’ es la que mejor funciona en esos Algiers al tran-tran.

There Is No Year es a la carrera de Algiers un anticlimax, como si se hubiesen pasado dos discos siendo Tyler Durden y aquí se convirtiesen en un Narrador dispuesto a pegarle y pegarse un tiro en la cabeza. De momento, no lo logran del todo, pero ahí queda rondando una idea que no parece la más apetecible.

⭐⭐⭐

Todo sobre There Is No Year

Algiers - There Is No Year (2020)