Los sonidos y las escenas son tan cíclicas como los gustos. Un artista negro sale hoy tocando un pseudo R&B y triunfa, décadas atrás frente a los grandes del género hubiese pasado desapercibido. Baths llega, publica su disco de debut bajo Anticon, Cerulean (2010), y es recibido de igual manera, con aplausos y elogios de nueva gran promesa de la escena.

Pese a tanto énfasis, el disco no ofrece ni una pizca de canciones interesantes para que sea aupado con tales ganas. Ah, vale, que es un disco de un nuevo artista, es de California, nuevo fichaje de un sello con sus más y sus menos pero con experiencia en los hypes que se desinflan al poco tiempo de hincharse, pues entonces venga: es un gran disco. Nadie ha hecho esto antes.

Cerulean, sonando a Morr Music o a Ninja Tune, tuya mía, mía tuya:

http://www.youtube.com/v/37-1URn-lF4?fs=1&hl=es_ES

En los 90 se llegó a la saturación de la escena Downtempo y todo lo que sonase en esa línea era quemado por repetitivo, anodino y carente de significado más allá de para incluirse en un recopilatorio del mal llamado Chillout o la saga de Café del Mar. Cerulean va por esa línea. Esquiva el recopilatorio ibicenco pero no se libra de ser una revisión del Downtempo más flojo.

Si este álbum es publicado por el sello Morr Music o Ninja Tune en los 90 nos hubiésemos quedado igual de sentados como podemos estar ahora. La percepción hubiese sido de otro disco tranquilo que colocar en la estantería tras una escucha relajada leyendo a Paulo Coeho. Qué gran placer.

Folk, Pop o canción ligera, pero no hay más:

http://www.youtube.com/v/ekC4ZH2dkUQ?fs=1&hl=es_ES

Si al Pop se le incorporan unas bases más o menos logradas del Breakbeat tenemos una canción con apariencia moderna. Digna para compartir con los amigos y pensar qué bonita es mientras vemos un paisaje bucólico o vamos andando por la calle con una sonrisa entre el ruido molesto de la ciudad. Una experiencia lo más cercana a un videoclip de Facto Delafé.

Esto no quita que a quienes les guste el sonido agradable del Pop electrónico les chirríe escuchar una canción cuya estructura puede estar repetida 14 veces y extendida más allá de los 50 minutos. Todos tenemos nuestras debilidades y no nos cansamos de ciertos estilos. A Will Wiesenfeld, californiano que se halla tras Baths, le gustan los sonidos cálidos y el refrito del Dowtempo más Folk-Pop.

A mí la edulcoración que se esconde tras ‘Rain Smell’ ‘’ y ‘Lovely Bloodflow’, el quiero y no puedo de ‘Rafting Starlit Everglades’, los breaks que no llegan a nada en ‘Mecha Joy’, ‘Aminals’ (con un bucle que irrita) o la tranquilidad zen que llega al final a partir de ‘Palatial Disappointment’. Cerulean no deja de ser el disco que aupar para cuando Baths saque un segundo igual darle un suspenso. La producción está muy conseguida, pero es que cuenta con una década anterior para aprender de discos iguales en cuanto al sonido.
[[gallery: baths-cerulean-un-disco-para-los-amantes-del-downtempo-y-del-pop]]

MySpace | Baths

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