Camarón editó en 1979 La leyenda del tiempo, un disco emblemático en la historia del flamenco que el 10 de diciembre, con motivo del trigésimo quinto aniversario, será reeditado nuevamente, ahora con una nueva mezcla realizada por Ricardo Pachón, productor del álbum, y Juan de Dios Martín. Una buena excusa para volver a hacer caja con la memoria de un cantaor irrepetible, vanguardista e irrepetible que desde entonces ya no empleó en su nombre su procedencia.

Una reedición que parece que hace justicia a esta obra magna

En 2008, cuando se cumplieron tres décadas de la publicación de La leyenda del tiempo, El País editó dentro su colección Joyas del flamenco un libro-disco que lo recuperaba por penúltima vez. Era una edición sencilla, el papel del libro barato, pero incorporaba, además de una historia sintética de la carrera de Camarón de la Isla, la verdadera historia del disco. Los textos, acompañados de un puñado de fotografías históricas, los firmaban Miguel Mora y José Manuel Gamboa.

Ahora, esta nueva edición de Universal Music nos llegará además de en edición sencilla, vinilo de 180 gramos prensado en color blanco y carpeta abierta, amén de la consabida edición digital, en una edición superdeluxe numerada.

Se trata de una lujosa caja a tamaño elepé en la que encontraremos el CD con esa nueva mezcla, la edición en vinilo blanco, un DVD con el documental Tiempo de Leyenda y un puñado de extras. Como aliciente para rascarse el bolsillo y pagar por ella unos 130 euros se incluye un libreto de 60 páginas, que también se encontrará en la llamada edición deluxe, con textos del propio Ricardo Pachón o José Manuel Gamboa, jalonada con fotografías inéditas de la sesión de grabación de Mario Pacheco, autor de la imagen original que se utilizó en la portada del álbum en la que vemos a un nuevo Camarón, con barba, melena y cigarro en la boca, recortes de prensa y memorabilia.

La leyenda del tiempo, un disco que los gitanos de raza devolvían

La leyenda del tiempo fue un disco incomprendido de salida por los aficionados al flamenco. Se cuenta que muchos gitanos de raza lo devolvían en las tiendas porque se escuchaba un bajo eléctrico, que tocaron Manolo Rosa y Raimundo Amador. Pero este álbum de diez temas fue muchísimo más atrevido.

En él tenemos un teclado progresivo, un Moog tocado por Manolo Marinelli que da mucho color en algunos momentos de la bambera que abre el disco y le da título, la guitarra eléctrica de Pepe Roca, la flauta de Jorge Pardo, los bongos de Pepe Ébano y el sitar de Gualberto. Eso, y las guitarras flamencas de Tomatito y Raimundo Amador.

La leyenda del tiempo fue el Sgt. Peppers de Camarón. Hay un antes y un después en la carrera del cantaor y del flamenco; porque en él hay mucho más de lo que se esperaba del gaditano: rock, aportado por los músicos de Alameda, ritmos tropicales, canción pop y folk. Es un disco de fusión pero que destilaba jondura por sus cuatro costados.

Camarón cambió el curso del flamenco con esta obra

Hay ortodoxia pura en esas bulerías por soleá tituladas ‘Romance del amargo’, con un Tomatito imberbe, cuyo nombre ni siquiera aparecía en esos créditos llenos de errores, incorporado hacía dos años como guitarrista de Camarón tras su etapa con Paco de Lucía, y en esa mixtura de cantes por bulerías que es ‘Homenaje a Federico’, y en la que escuchamos ‘Limón de cera’. Pero esa batería que cierra los últimos segundos del tema debió dejar con la boca abierta a más de uno.

Y no es menos clásico el cante por cantiñas de Pinini de ‘Mi niña se fue a la mar’, que Camarón borda en cuanto a compás y afinación. Manolo Soler aporta el baile. Después viene ‘La tarara’, una canción tradicional arreglada por Pachón con una línea de piano de Rafael Marinelli, batería, bajo eléctrico, musculoso solo de guitarra e imaginativo solo de teclado progresivo para cerrar. Bueno, y esa voz centradísima del cantaor. Rubem Dantas, compañero de Jorge Pardo en Dolores, pone percusión.

A medio camino está ‘Bahía de Cádiz’, alegrías para el baile, con arreglos inéditos en este palo hasta la fecha: bajo eléctrico, Moog, batería y la guitarra flamenca de Tomatito.

No todos los galones se los debería llevar Ricardo Pachón, también tuvieron su mérito en el estudio Raimundo Amador, que poco antes había grabado en el mismo estudio Guitarras callejeras con Pata Negra, y Kiko Veneno, compadres en Veneno. La rumba ‘Volando voy’, que era suya, la llevaron por momentos a territorios próximo a los de Santana. Escuchamos bongos, percusión latina, bajo eléctrico, flauta y una guitarra muy próxima a la del mito mexicano.

‘Viejo Mundo’, con letra del poeta persa Omar Kahyyám y música de Veneno, están llenas de detalles rompedores para un palo tan popular como son las bulerías. La voz de Camarón es espeluznante.

No menos grande está Camarón en los ‘Tangos de la Sultana’, arropado en las palmas y coros por Enrique Pantoja, Carmen Heredia, Guadiana, Manuel Soler y Ramón Jiménez. Quizás el tema más clásico de los diez del álbum.

La leyenda del tiempo se cierra con ‘Nana del caballo grande’. Parece un martinete, pero no hay yunque. Gualberto, de Smash, pone el sitar, Manolo Marinelli tapa los silencios con el teclado, y Camarón te rompe los esquemas cantando esta nana con la boca sabiéndole a sangre.

El álbum vendió sólo 6.000 copias, muy pocas para una estrella del flamenco. Los puristas, flamencólicos y petulantes lo acribillaron. Con el paso del tiempo todos los jóvenes flamencos lo han tenido como referencia.

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Camaron — la leyenda del tiempo Tracklist

  • * 01. La leyenda del tiempo
  • * 02. Romance del Amargo
  • * 03. Homenaje a Federico
  • * 04. Mi niña se fue a la mar
  • * 05. La tarara
  • * 06. Volando voy
  • * 07. Bahía de Cádiz
  • * 08. Viejo Mundo
  • * 09. Tangos de la Sultana
  • * 10. Nana del caballo grande

Fotografía | Paco Sánchez