Cementerio Indie, de Airbag, canción a canción

Airbag Cementerio Indie
  1. Eleven y Mike: Con el título y los tres primeros segundos de la canción, no hace falta decir mucho más si has visto Stranger Things. Más allá de las múltiples referencias nostálgicas de la serie (recordad, amigos, la nostalgia es un arma apuntada contra tu propia cabeza), lo que Airbag convierten en pieza central de su canción es esa sensación de que «nunca tuve amigos como a los 13 años». «¿Acaso alguien sí?», poned la edad adolescente que queráis en esa frase, pero funciona. El crescendo final es una maravilla que cortan antes de que lo pienses y el condenado estribillo se te mete dentro. Un 8,5 y una de las que más crecen.
  2. El centro del mundo: azotada en su momento, cuando salió como primer adelanto del disco, por su letra naif, ‘El centro del Mundo’ no se quita ahora esa sensación de que Airbag están contando twitter desde la perspectiva más simple posible. No ayuda tampoco que sea una de las menos sorprendentes del lote, aunque en el conjunto es menos débil que a solas. Un 6 y un cabreíto tuitero.
  3. Cita en Honolulu: Pienso que el mejor disco de Beach Boys no es Pet Sounds, sino Today!, por reflejar mejor que su obra tótem las dos grandes caras del grupo: la expansiva, adolescente, surfera de los primeros discos y la reflexiva, melancólica, artie, adulta y algo perdida de la segunda mitad. Si Pet Sounds ejerce de parteaguas, Today! tiene todo eso encapsulado en los mejores Beach Boys posibles. ‘Cita en Honolulu’ me hace recordar todo eso, y además de ser una canción mucho más divertida de lo que parece en los primeros compases, es también una canción maravillosamente cantada. Un 8, hostias.
  4. Koi No Yokan: Además de título de disco de los Deftones, Koi No Yokan es una expresión japonesa que intenta reflejar esa sensación cuando dos personas se conocen y saben, a la vez, que van a enamorarse pérdidamente. No es amor a primera vista, no: es la sensación de haber conectado profundamente con alguien, pero en un medio plazo. También es la canción en la que Airbag más parecen Los Brincos ¿de toda su carrera? y eso, opino, es una puta pasada. Un 9.
  5. Phantasma: la segunda referencia audiovisual del disco, algo que si te gustan Airbag siempre vas buscando. Y aunque no haga referencia directa a la película de Don Coscarelli (lástima, habría que cómo reimaginarían sentimentalmente Airbag los minions del Hombre Alto) sí que construyen una de esas historias divertidas que tan bien saben hacer siempre. ¿Sota-caballo-y-rey? Pues sí, y aún así un 7.
  6. La fuga de Logan: para mí, la más decepcionante del disco. De nuevo, título homenaje, pero esta vez los que se hacen mayores en vez de ser sacrificados, han de salir fuera de su país. Una canción sobre emigrar cuando no tienes oportunidades que, en lo musical, se me queda cortísima. Cierto es que cuando no me la salto, siempre me parece algo mejor de lo que recordaba (tendré que aplicarme Memoriax 500), pero también que es de ésas que me dan pereza absoluta cuando empieza. Un 4 o así.
  7. Metal: la receta de la perfección de Airbag, la que conocimos desde su primer disco, de nuevo en acción. Ahora sorprende menos, pero funciona igual: en ‘Metal’ tenemos una historia de amor y ciencia ficción con raca-raca y citas (de nuevo, recordad la reedición de Mondo Cretino) a Ben Weasel (¿en qué tenía razón, en concreto, aparte de en casi todo?). Un 8.
  8. Memoriax 500: La mejor canción del disco y directa al top de las mejores del grupo. Todo funciona en ella: los uuuuu-uuus surferos maravillosos, el «no te echaré de menos en septiembre» que recuerda (¿homenajea?) a ya-sabéis-quién, el abrazo absoluto a la new wave, la historia a lo ¡Olvídate de mí!, el modo en que engancha con ‘Metal’, la producción de orfebre. Aquí está todo bien y no sé cómo hay gente que no les quiere. Si algo han sabido siempre Airbag es construir increíbles fábulas pop. Un 10.
  9. Linda Cuy: A priori, vienes de tan arriba que puedes tender a infravalorar a ‘Linda Cuy’, pero es injusto. Está pensadísima en cada requiebro y el estribillo te hace querer extender las aaaaas, que es justo lo que debería pasar en este homenaje surfero. Otra de las que va creciendo. Un 8.
  10. R Tape Loading Error: las cintas de los Spectrum y los amstrad fallaban como fallan a veces las relaciones. Lo veías venir, pero perdías el tiempo esperando que acabase por ir ok y pudieses jugar. ‘R Tape Loading Error’ es hermosa, una ‘Ahí viene la decepción’ más de diez años después. Hay cosas que, por mucho que te empeñes, no funcionan, salvo ponerte a la altura del Super 8 planetero, algo que aquí pasa en ese tramo final incontestable desde «falló la conexión…» y que explota en el falsete final.
  11. El puente de los alemanes: Como ya adelantó Marca (o sea, yo en nuestro podcast), funciona mejor, muchísimo mejor, en disco que como adelanto suelto. Si había algún miedo de que Airbag se transformasen en unos intensitos del uuuuuooooh más, se te pasan con uno de sus mejores cierres de disco. Una canción que usa Málaga como metáfora de ese momento en la vida en que todo va a cambiar y no lo sabes aún.

Esto es lo que nos dice nuestra corresponsal malagueña al respecto:

«Teatinos está a las afueras de Málaga, es un barrio que creció de pronto alrededor de las Universidades, antes todo era campo…y empezaron a construir en plan urbanizaciones y tal. Un barrio anodino lleno de parejitas recién casadas queriendo aumentar la población. Teatinos es en plan: puf allí no me voy ni loco, es como vivir en el culo del mundo, eso está lejos del centro…representa la vida estable casa en recinto cerrado, matrimonio, hijos, parques….

Como está alrededor de las Universidades sí que creció en bares y tal, pero a mi siempre me pareció insulso todo. Para algunos estudiantes todo se reduce a eso, a esa zona y eso no es conocer la ciudad ni lo que pasa en ella.

El Puente de los Alemanes cruza el río en Málaga, concepto que te encantará porque no lleva agua, es una verdadera mierda. En cuanto cruzas el puente de los Alemanes ya estás en el centro».

La canción final del disco es, de nuevo, otra fábula pop perfectamente ejecutada: un coming of age universitario en el que el novio del pueblo es el lastre del pasado y pronto, aunque no lo sepas aún, querrás más. ¿Male gaze? PostTeenage gaze, más bien, cerrando el mejor y más completo disco de Aribag en mucho tiempo.

9/10

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