E – Complications

Fuera de los grandes sellos independientes y de los hypes, del ansia por esperar la letra mediana de estos festivales que se retrasan por lo menos un año, de ese grupo actual que tanto te mola, aún quedan algunas viejas glorias que sobreviven fuera de los círculos de tendencias, haciendo música sin ningún tipo de pretensión. Sobre todo algo que se pueden permitir quienes ya lo han dado todo y no tienen que rendir cuentas ante nadie. Es el caso de Thalia Zedek, la gran cantante y vocalista de Come, uno de los grupos más especiales de los 90. Aunque ella nunca ha dejado lo suyo, que es la música, en 2016 creó junto a Gavin McCarthy (Karate) y el experimentador Jason Sanford (Neptune), E. A band Called E, si quieres encontrarlos en bandcamp. El pasado mes de abril publicaron su tercer largo, Complications, un disco autoproducido, como lo fue el anterior, a pesar de que el debut de la formación fue en la veterana casa Thrill Jockey.

No hay trucos en Complications. Ni pretensiones, ni piruetas, ni interés por sorprender a nadie. Es otro álbum de indie rock añejo, sin contemplaciones, con la misma autenticidad y sobriedad que ha ido de la mano de Zedek toda la vida. Nueve temas de guitarras afiladas, de distorsiones y de bajo potente. Una dosis de clasicismo y cánones de siempre para quienes buscan un buen trabajo de genero con el proyecto de una de sus artistas emblemáticas, acompañada de otros dos veteranos. En ‘Caught‘, el corte que inaugura el álbum se puede intuir ese rock maduro con acordes regios y distorsiones marcando el tiempo. Es cierto que en comparación con los dos hermanos mayores, este tercer largo es menos inspirado y tiene menos temas de los que quitan el hipo, pero no faltan esas notables piezas que aguantan el disco, como ‘Acid Mantle‘ con sus guitarras experimentales y sus cambios de ritmo, o los duetos Zedek-Sanford que son marca de la casa.

Con envoltorios que como decíamos no son muy sorpresivos, aunque sí potentes con ese portento anguloso del grupo. Sin embargo, si hay un tema que sobresale del resto, ese es ‘Sunrise‘, un tema que pone los pelos como escarpias por los aires de solemnidad que lo rodean. Y sobre todo, porque a pesar de llevar 35 años en la música, Zedek sigue emocionando como pocos y pocas vocalistas del indie rock de ayer y hoy. Con una coraza lenta que ayuda a llevar en volandas y ese tono suyo que se va alargando, esta vez sin quebrarse, lo son todo. Unos instantes finales de guitarras asonantes y a ser feliz. Podría ser de Come, y eso lo dice todo. Es lo que ofrece un proyecto como E y de grupos de gente veterana que solo siguen buscando hacer lo suyo. El resto del álbum sigue discurriendo por esos duetos, guitarras contenidas en ‘Miasma‘ y esas explosiones que se acercan al post-hardcore de ‘Like a Leaf‘. Proyectos que seguramente no serán de los que marquen tu vida, pero que siguen rellenando esos vacíos que a veces tanto cuesta encontrar en un género tan quemado. Con gente que siempre cumple. Y lo más importante, que aún emociona.

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