Crypts of Despair – All Light Swallowed

Unas bestias pardas lituanas regresan con su segundo disco, cargado de ese death metal agónico y mugroso que tanto nos encanta. Satanismo en vena, riffs para dejarte con el pelo blanco de lo monstruosos que son y un empuje desbordante en cada segundo.

Spectral Lore – Ετερόφωτος

En una fabulosa alineación de los astros, hemos tenido a dos de los autores de uno de los mejores discos de 2020 (no de metal, en general) sacando disco propio en un espacio de un mes. Es difícil llegar a las dimensiones siderales del de Mare Cognitum, pero lo nuevo de Spectral Lore se acerca bastante (aunque reconozco que sólo pongo por el encima el otro porque me pirra) en un ejercicio desbordante de black metal cósmico, abrasivo y apocalíptico.

Cruelty – There Is No God Where I Am

Tras unos cuantos EPs y demos, el grupo británico Cruelty se estrena en largo con un potente trabajo que rompe casi cualquier concepción que tengas de un disco metalcore. El grupo se entrega a la parte más «metal» y también más «core» y no se conforma con una repetición de patrones, sino que los retuerce y juega con más referentes para robustecer una colección de canciones realmente sólidas. Te pueden sonar muy próximos a unos Converge con más melodía, pero también pueden volverse unos hijos bastardos y zapatilleros de Slayer (‘Spiritual War‘) si se lo proponen.

Bala – Maleza

Las gallegas han estado desde hace tiempo en nuestro radar gracias a dos fabulosos discos llenos de un stoner derribapuertas, en ocasiones desviado a un sludge desgarrador, y de punk algo 90s que manejan con soltura. Su salto a una liga mayor con su fichaje por Century Media responde a las expectativas. Trallazos por doquier, un buen manejo del sonido con recursos justos y unas ganas increíblemente fuertes de poder disfrutar de estos temas (‘Cien obstáculos‘, mismo ) en un concierto.

Violet Cold – Empire of Love

Se levantó la cuestión hace un tiempo de si la nueva explosión blackgaze, que cogía sin pudor elementos del post-rock, indie y hasta dream pop, de si esto podría devenir en un movimiento pop totalmente nuevo. Al final aquello cayó por su propio peso, pero ha llegado un disco de metal extremo que lo quiere poner todo patas arriba desde el pop.

El proyecto puramente DIY de Emin Guliyev, músico de Azerbaiyán, va haciendo un poco todo lo que le viene en gana, con el black metal como hilo conductor mientras lo desvía hacia sonidos puramente pop, a electrónica eufórica, shoegaze, folklore y mucho más. Es un disco que va todo el rato por lugares que no te esperas, pero siempre están bien tirados y articulados en canciones vibrantes, sentidas y brutales. Este es un fabuloso punto de entrada a un proyecto absolutamente transgresor, valiente y libre (de verdad, no como esos youtubers liberales sin media hostia).

Liar Thief Bandit – Deadlights

He tenido que comprobar un par de veces que este trío no tenga parentesco cercano con The Hellacopters, porque su nombre es uno de los primeros nombres que te viene a la mente cuando escuchas este tercer disco de esta banda sueca. O, en su defecto, el de unos Imperial State Electric, con el mismo empeño de recuperar los sonidos garageros de los setenta con una perspectiva noventera tan potente como eficaz. Sobra decirlo, pero cumplen de maravilla, dejando unos cuantos pepinos remarcables en el camino.

Morokh – All the Darkness Looks Alive

Entendería que escuchaseis esto y me vinierais diciendo «Oye, Black Gallego, esto que cruza black metal con hardcore punk que recomendaste es un poco random». Sí, en ocasiones no rompe demasiado más allá de las propias delimitaciones que marcan dichos géneros juntos. Pero me lo he pasado estupendamente con él y seguro que alguno de vosotros también es de comerse uno de estos con patatas de vez en cuando. En lo que respecta a combos de metal extremo y punk, lo podemos hacer mucho peor que esto.

Vokonis – Odyssey

Si intentan disimular ser unos hijos bastardos de Mastodon, estos suecos no están haciendo un gran trabajo para disfrazarlo. Fuera coñas, este cuarteto ofrece una más que solida muestra de stoner y sludge progresivo, de composición perfectamente pulida, perfecto manejo del diseño y un portentoso equilibrio de músculo y épica. No os lo penséis dos veces, vais a salir muy satisfechos.

El disco del mes: Panopticon – …And Again Into the Light

Quizá consciente de que se dejó una estación pendiente de su anterior  tanta de discos, Austin Lunn regresa este 2021 con otro disco que suena a esencial y que parece idóneo para la época de primavera. Sus dos facetas, la bella y la destructiva, vuelven a darse de la mano en fino equilibrio, con espacio para diferentes aspectos melódicos que entran en  forma de pasajes post-rock o arreglos de violines que ofrecen una capa a  todo lo que este proyecto ya ofrece con magnificencia.

Hay  también cierto aire evocativo, casi onírico o propio de la dimensión del  sueño, que hace más hechizante el trabajo de Lunn. En varias canciones  de alrededor de once o doce minutos, vemos un enorme trabajo de  construcción y desarrollo instrumental, de cuidada atmósfera, de emoción  a flor de piel tanto en los tramos más melódicos como en los más  encendidos. Coged ‘The Embers at Dawn‘, que ya apunta a ser uno de los temas metal del año y uno de los más esenciales en la carrera de Lunn.

En lo poco que lleva el disco con nosotros, se aprecia esa grandeza y esa  fuerza que pocos grupos son capaces de alcanzar. Y muchos menos mantener  con la consistencia que logra Panopticon

Artículo anteriorEl grupo Stöner, formado por miembros de Kyuss, lanzará su álbum debut llamado Stoners Rule (sí)
Artículo siguienteSt. Vincent explica los discos que inspiraron Daddy’s Home: Steely Dan, Stevie Wonder, rock progresivo y más

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.