Foo Fighters – Medicine at Midnight

Es difícil establecer por qué se han roto de esta manera Foo Fighters, pero es posible que si podamos establecer cuándo: Sonic Highways. No porque sea un disco malo suyo, yo lo defiendo como uno en su línea media. De hecho, en muchos aspectos es un disco estándar del grupo, el mismo que llevan haciendo desde que establecieran la fórmula con One By One. Ha habido momentos mejores (Wasting Light) y peores (In Your Honor, llevando la fórmula a extremos innecesarios), pero en general un patrón: rock enérgico pero muy AOR, alguna desviación muy ligera hacia el punk y, por norma general, una o dos canciones fabulosas rodeadas de otras más normalitas y olvidables. Pero por las buenas valía el viaje.

Sonic Highways responde en gran medida a ese patrón: un par de canciones que sobresalen, el resto ya tal. Pero si que había algo que difería del resto desde la misma concepción del disco: con la excusa del documental, visitaban cada ciudad y se empapaban de la cultura musical de la zona, y eso se trasladaba (tímidamente) en la canción que terminaban componiendo. Quién sabe si ese proceso es el que ha terminado marcando a Dave Grohl, creyendo que podía expandir el sonido de la banda hacia más horizontes de los que se había fijado hace tiempo.

Eso quizá pudiera haber tenido sentido en otro momento, pero no ahora, como demostró Concrete & Gold. Foo Fighters es una banda demasiado anquilosada en sus manías para que cualquier trastocación del esquema resulte beneficiosa. Aquel disco adolecía de canciones más olvidables que de costumbre, bastante indefinidas, y sin la parte buena que eran ese par de canciones esperables pero efectivas. Su último álbum, Medicine At Midnight, lo lleva un poco más lejos.

Grohl avisaba de que con este querían hacer su disco más divertido y «bailable» hasta la fecha. Me inquieta un poco lo que él entiende por «bailable» y «festivo» tras escuchar el disco. También hablaba del Bowie de Let’s Dance, pero cuesta bastante verlo. Realmente hay poca ruptura con lo que hacían habitualmente Foo Fighters, las influencias dance o incluso funk son tremendamente tímidas, pero sí se cambia lo suficiente para dejarlos un poco en tierra de nadie. ‘Shame Shame‘, la primera canción que pudimos escuchar, era un tibio intento de contentar a todos, desde los fans de toda la vida a los que esperaban aires de renovación en el grupo (alguno habrá). No lo logró, porque además de ser un tema desdibujado del grupo, era además bastante aburrido.

El resto de Medicine at Midnight se debate un poco en toda esta disyuntiva: probar cosas para salirse del prototipo de canción FF, pero no lo suficiente para mover la aguja. Así, tenemos dos problemas serios: no tenemos las canciones de fórmula que salían bien, las una o dos de cada disco que normalmente coincidían con los singles, y el cambio no sale para bien, o al menos para lo que pretenden. Sus ideas de temas «divertidos» los acercan más que nunca a esa idea de banda de garage compuesta por padres de los «suburbs» en plena crisis de madurez que se juntan para tocar. Foo Fighters eran divertidos, pero de otra forma, siendo acelerados y también algo AOR, no intentando jugar a replicar una idea indefinida de Bowie.

Los problemas ya se aprecian desde ‘Making A Fire‘. En líneas generales, se aprecia mucho parecido a un tema general del grupo, pero cambian en los suficientes puntos para que la cosa no funcione: los coros intensos, la falta de un estallido característico, ese intento de guitarra a medio camino entre el funk y su marca registrada y ausencia de un estribillo memorable. ‘Medicine at Midnight‘ y ‘Holding Poison‘ siguen esta misma línea, mientras que en cosas como ‘No Son Of Mine‘ intentan pisar más el acelerador en su línea más clásica, fallando estrepitosamente.

Cosas como ‘Cloudspotter‘ o ‘Waiting of a War‘ se acercan más al nivel medio que han plasmado con anterioridad. Son los temas menos memorables pero que no molestaban de sus anteriores discos, el típico tercer adelanto que mostraban y no era tan bueno como los dos anteriores, pero bueno, pasaba. Aquí se da la curiosa la curiosa inversión de que ambas son notablemente superiores a los primeros singles. Por otro lado, ‘Chasing Birds‘ oposita a ser una de sus peores baladas: pocha, anticlimática, ñoña y deja la sensación de demasiado larga. ‘Loves Dies Young‘ intenta cerrar con energía y épica, pero tendría más efecto en un disco donde hubiéramos conectado aunque fuera un mínimo.

Así, Medicine at Midnight culmina la Weezerización de Dave Grohl y su banda. Una total falta de entendimiento de en qué punto están como grupo y de por dónde discurre su talento, que queda desaprovechado en una serie de canciones sin gracia, cuando no aburridas. Y tiene delito, queriendo hacer un disco de subidón. Ya sólo queda ver si vuelven al punto donde cuelen alguna canción que tenga gracia (ya no que sea buena). Es posible que haya margen de maniobra aún, pero Foo Fighters transmiten la sensación de que algo se ha trastocado demasiado para torcer el rumbo y que estamos en medio la fase más gris de su carrera.

Narices, si hasta Weezer les han adelantado por la derecha para hacer el disco «nostamal» del año. De 2021 no esperábamos que Rivers Cuomo le fuera a comer la tostada a Grohl.

4 Comentarios

  1. No vaya a llorar con el éxito ajeno viejo, foo fighters es tendencia y el que a usted le duela o no logre aceptar lo nuevo y queriendo siempre lo mismo toda la vida no trunca la evolución y transformación en los demás. Mucha subjetividad y poco criterio

  2. Me parece que no entiendes ni un poco acerca de la banda y solo usas tus argumentos sin sentido para llamar la atención que no ganarias siendo objetivo

  3. Te juro que no entendí para nada tus argumentos, de acuerdo conque «Sonic Highways» se quedó en el experimento, de acuerdo que no está ni cerca de estar a la altura de «Wasting Light» y ni hablemos del trío de discos noventero, pero ¿Una estrella? Yo siento más mala leche de tu parte, siento que no quisiste dar concesiones ¿Tal vez ya te cansó el rock? En fin, gracias por tu crítica, porque ayuda a saber que aún con toda su popularidad, Foo Fighters no llegan al gusto de todo el público, pero después de ti, la peor calificación que he visto del disco es 6.5, con la que estoy un poco más de acuerdo.

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